El Sistema de Alerta Rápida para Alimentos y Piensos de la Unión Europea (Rasff) ha emitido una alerta por la importación a España y otras zonas de Europa de un aceite contaminado fabricado en Vietnam.

Se trata de un aceite de albahaca que, según la propia empresa fabricante, se contaminó en algún momento de la producción con dietil ftalato. Este es un compuesto químico que se utiliza para dar flexibilidad al plástico. Es muy tóxico, de ahí que la incidencia haya sido clasificada por la Rasff como grave.

La parte positiva es que este es un ejemplo más de que los sistemas de detección de incidencias funcionan adecuadamente. Ha sido la propia empresa fabricante, de la que no han trascendido datos, la que ha alertado a las autoridades de la Unión Europea. Gracias a eso, el aceite contaminado ha podido retirarse antes de que llegara a la cadena de distribución. 

No te preocupes por el aceite contaminado

Este contaminado podría haberse vendido en España. Estaba destinado a ello, de hecho. Afortunadamente, al retirarse antes de llegar a la cadena de distribución no ha llegado a estar en los estantes de ningún establecimiento.

Al contrario de lo que ocurre con otras alertas sanitarias de este tipo, no es necesario que comprobemos los productos que tenemos en casa. Eso debería hacer que nos sintamos protegidos. No obstante, este tipo de incidencias también dan lugar a muchas dudas, sobre todo por el hecho de que no se suelen dar datos de la empresa fabricante.

En este caso, solo se sabe que el aceite contaminado se fabricó en Vietnam. No hay información sobre la empresa, por lo que la organización de consumidores FACUA ha señalado que muchas personas se muestran reticentes ante cualquier producto que venga desde fuera.

Walmart
El aceite se ha retirado antes de llegar a los supermercados. Crédito: Hanson Lu (Unsplash)

¿Serviría de algo saberlo?

Quizás, saber cuál fue la empresa que cometió el error llevaría a que la vetásemos. Ocurre lo mismo que cuando los medios de comunicación se afanan en dar a conocer solo las incidencias procedentes de países como Marruecos. Tendemos a pensar que todo lo que viene de ahí puede ser peligroso. Pero no es cierto.

Este tipo de incidencias se detectan a menudo en la industria alimentaria. En todos los países. Por suerte, en la mayoría de casos ni siquiera llegamos a enterarnos porque el problema se soluciona antes de que los productos lleguen a nuestras despensas. Este aceite contaminado es un buen ejemplo de ello. No debemos temer la comida de Vietnam más allá de la preocupación por la huella de carbono que implica importarla. Y tampoco deberíamos hacer boicot a la empresa si la conociésemos. Al fin y al cabo, han obrado correctamente, detectando el error y reportándolo justo a tiempo.