Andalucía, Cantabria, Aragón y Extremadura estrenan este jueves 20 de agosto la app RadarCOVID en modo de prueba. El software, que permite realizar un rastreo de contactos para localizar los focos de coronavirus (Covid-19), comienza así a exetenderse fuera de las Islas Canarias, donde se estaba llevando a cabo el proyecto piloto.

Según explican desde el Gobierno, estas han sido las primeras comunidades en tener operativo el sistema. El resto de regiones se irán sumando a medida que dispongan de capacidad para ello.

Ayer miércoles el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud aprobó un acuerdo para que las CCAA que vayan terminando este proceso de adaptación puedan comenzar a operar en pruebas. Se trata de un acuerdo temporal que permite acelerar la implantación del desarrollo, y que deberá ser ratificado a través de convenios bilaterales entre las administraciones sanitarias de cada autonomía y el Ministerio de Sanidad.

De igual modo, apuntan que se trata de un "primer paso en el plan de implantación nacional". Según los datos que refleja la comunicación, "unos dos millones de descargas" serían las que habría recibido hasta el momento RadarCOVID en sus versiones para iOS y Android.

RadarCOVID: mucho trabajo por delante

La expansión de radarCOVID y adopción por una masa crítica de personas se plantean como los dos grandes retos que tiene por delante el Gobierno y las comunidades a la hora de contar con un sistema que permita rastrear los posibles contagios de coronavirus e intentar poner coto a la pandemia en el país. Si una de las dos variables falla, el sistema será poco efectivo.

Desde la Adminsitración se hace especial hincapié en la seguridad y anonimidad de los datos recogidos, piedras angulares de este sistema. De este modo, destacan que "ningún usuario puede ser identificado o localizado porque no hay dato alguno registrado", pues el cojunto del proceso se desarrolla en el propio smartphone.

Más allá de esto, la Comisión Europea trabaja en la futura interoperabilidad de sistemas similares entre países. De este modo, sería posible aumentar la capacidad de seguimiento dentro de la Unión, eliminando las fronteras físicas. Un modelo que, aseveran, el "Gobierno español ha defendido desde el primer momento".