Disney fue uno de los primeros estudios en asumir que la emergencia de la pandemia sería una condicionante clave a tener en cuenta en los próximos meses y, junto con Universal, tomó una decisión estratégica sobre la llegada al público de varios de grandes títulos de temporada. Primero fue Artemis Fowl, de Kenneth Branagh, que terminó por convertirse en una película menor dentro del catálogo de Disney Plus. Después Hamilton, de Thomas Kail, que se convirtió en el mayor éxito de la plataforma hasta ahora. Pero ha sido Mulán, una de las películas más esperadas del año y en especial, la que mayor expectativa ha despertado por su cualidad de producción del altísimo estándar de calidad. Esto provocó una discusión más dura sobre la manera en la que Disney planea manejar sus futuros estrenos en su canal por suscripción online.

Mientras que las películas de Branagh y Kail forman parte del catálogo de Disney Plus y no hay coste añadido por su estreno, Mulán llega al canal precedida por la polémica decisión del estudio brindar a su remake más esperado un régimen especial de venta, que incluye un considerable precio en Norteamérica. Ahora se han revelado los precios del mundo y la forma en que la película llegará al público en Europa y Asia.

Mulán, una estrategia muy variable

Para comenzar, Mulán tendrá un precio internacional menor que en el mercado estadounidense. Lo que ha traído todo tipo de especulaciones sobre la forma en la que Disney analizó la reacción del público una vez anunció que el coste de la película en el canal online sería de 29,99 dólares. En el caso de España, el precio esatría algo por debajo: 21,99 euros, más la suscripción mensual. El caso de Francia es algo diferente; Variety confirmó que allí la película no se estrenará el 4 de septiembre —como en el resto del mundo— y estará a disposición de los suscriptores sin costo alguna en una fecha posterior no especificada.

Se trata de un cambio de estrategia considerable que deja entrever que Disney aún intenta construir un plan de ventas alrededor de sus estrenos más importantes: por ahora, necesita que la llegada al mercado online de sus grandes títulos de temporada sea lo suficientemente redituable para recuperar el altísimo costo de producción y además, que continúe siendo accesible para buena parte de sus suscriptores.

No obstante, el mercado streaming tiene diferentes requerimientos y una forma por completo distinta de comprenderse con respecto al cine tradicional, lo que ha obligado a los grandes estudios a tener que tomar decisiones sobre la marcha que aun siguen en pleno proceso de revisión.

Cine vs. televisión

La emergencia del coronavirus sigue siendo un obstáculo de considerable envergadura al momento de analizar lo que ocurrirá a mediano y largo plazo en todo lo relacionado a estrenos y la manera de comercializar al mundo del cine. Hace unos días, hubo una moderada polémica cuando un grupo de críticos se negó a asistir a los pases previos de New Mutants (2019), de Josh Boone, debido a que Disney no brindaba todas las garantías sanitarias necesarias. ¿Se trata de un precedente a tener en cuenta? Seguramente sí y sobre todo a medida que la curva de contagios aumenta con rapidez en lugar de disminuir en algunas partes del mundo, en especial en mercados tan importantes como España, Estados Unidos y México.

Además, la gran pregunta es si el suscriptor promedio pagará una suma extra por disfrutar de una película que, eventualmente, tendrá a disposición en su catálogo. Una pregunta que en Francia parece haber despertado una discreta polémica provocando que la estrategia de Mulán cambiara por completo. También algo semejante ocurrió en Reino Unido, en donde el precio de estreno será de 19,99 libras (aproximadamente 26 dólares). Incluso la campaña publicitaria alrededor de la película invita a disfrutar “de un espectáculo único y en casa”, lo cual parece ser el llamado de atención más inmediato para la promoción.

Variety también confirmó que Mulán costará 21,99 euros (26,01 dólares) en la mayoría de territorios europeos, incluidos España e Italia. Mientras tanto, en Nueva Zelanda, tiene un precio de 39,99 dólares neozelandeses (26,08 dólares), y en Australia se puede acceder a la película por 34,99 dólares australianos, unos 25,07 dólares americanos. Esto deja muy claro que se trata de una considerable disminución de la ganancia en beneficio de la popularidad del canal.

En cuanto a Francia lo ocurrido parece ser incluso más complicado. El anuncio de Disney provocó la ira de la comunidad de distribuidores y cines, lo que sin duda tuvo la repercusión suficiente para que Mulán haya sido anunciada como parte del contenido gratuito que dispondrán los suscriptores del país. Aunque el estreno sin fecha se trata de un reflejo del clima y el malestar alrededor de la decisión del estudio.

A vueltas con Asia

En Asia, el asunto es más confuso: no hay información precisa sobre cómo o de qué forma será estrenada la película en India. O la manera en que se solventará la enorme diferencia de costos de un país a otro, debido a las diferencias económicas. Por supuesto, es probable que Disney cobre significativamente menos por Mulan en India, donde un precio de alquiler de 26 dólares equivaldría a alrededor de 1.932 rupias, una cantidad astronómica si se considera que una suscripción anual a Disney Plus Hotstar (nivel premium) cuesta 1.499 rupias (20 dólares) .

Chapek confirmó en agosto que Mulán se proyectará en cines donde “no hay planes de lanzamiento anunciados” para Disney Plus, y donde los cines están abiertos. En China, la película está programada para recibir un estreno en cines, aunque actualmente no se ha fijado una fecha. También se presentará teatralmente en mercados como Singapur y Malasia.

No obstante, aún sin fechas ni tampoco estrategia de promoción es evidente que el remake más esperado de Disney se ha convertido también en su mayor problema.