Instagram ha almacenado en sus servidores contenido personal, como imágenes y mensajes directos, eliminados más de doce meses atrás. Así lo ha reconocido la firma después de que este hecho fuera descubierto por Saugat Pokharel, un investigador de seguridad independiente.

Pokharel hizo uso de la herramienta que la propia red social tiene habilitada para poder descargar el contenido con el que uno cuenta en la plataforma. Dicha opción, introducida en concordancia con el Reglamento General de Protección de Datos(GDPR), mostró al investigador algo inesperado: Instagram aún tenía en sus servidores imágenes y mensajes que él mismo había eliminado más de un año antes. En teoría, la firma debería haberlos erradicado del sistema tras un máximo de 90 días.

No es la primera vez que las nuevas medidas adoptadas después de la implantación del GDPR revelan el poder de las empresas para almacenar información. Netflix, por ejemplo, registra cada una de las elecciones realizadas por los usuarios en sus películas y series interactivas, como Black Mirror: Bandersnatch.

Un fallo solucionado

El descubrimiento de Pokharel fue reportado a Instagram a finales del pasado año. La red social reconoció el fallo, tal y como relata un representante de la firma a TechCrunch, después de ser informada de "un problema en el que las imágenes y los mensajes eliminados de Instagram de alguien se incluirían en una copia de su información si usaban nuestra herramienta Descarga tu información en Instagram".

App de Instagram en un smartphone

Se desconoce durante cuánto tiempo ha estado presente este fallo en Instagram, así como el alcance. Desde la tecnológica propiedad de Facebook no han dado detalles acerca de si este afectaba a todas las cuentas de la red social o si, por el contrario, se trataba de uno menor y con un impacto reducido. En cualquier caso, se trata de un problema del pasado.

Desde la compañía aseguran que no se han detectado malos usos derivados de este error, que ya no está presente en la plataforma. "Hemos solucionado el problema y no hemos visto pruebas de abuso. Agradecemos al investigador por informarnos de este problema", expresan. Pokharel, a cambio de su descubrimiento, ha recibido una recompensa de 6.000 dólares.