Todos hemos olvidado un nombre, dónde guardamos las llaves o si cerramos la puerta principal. Es normal olvidar las cosas de vez en cuando, pero hay signos y factores de riesgo que pueden indicar problemas más graves, como la enfermedad de Alzheimer, el tipo más común de demencia.

Los expertos en la materia puntualizan que tener un lapso ocasional de memoria es normal a medida que envejecemos y no hay nada de qué preocuparse; pero si los problemas de memoria comienzan a interferir con las tareas y rutinas diarias, entonces puede ser hora de consultar a un médico.

Señales reveladoras

Entre estas señales se incluye hacer las mismas preguntas repetidamente, perderse en lugares que son bien conocidos, no poder seguir instrucciones, tener confusión sobre el tiempo, las personas y los lugares, así como comer mal o no bañarse (por olvido).

Las personas que pueden estar experimentando problemas de memoria deben programar una cita de seguimiento para verificar su estado, al menos dos veces al año.

Las personas que tienen un pariente en primer grado con enfermedad de Alzheimer, su riesgo de la enfermedad aumenta, de forma similar a otras enfermedades que se transmiten en familias, por lo que esa sería una razón para estar especialmente atento a cualquier cambio en la memoria. Pero si ocasionalmente extravía las cosas, olvida una palabra u olvida el nombre de alguien, esas no son razones para preocuparse.

Tener problemas de memoria no significa tener enfermedad de Alzheimer. Los episodios de olvido pueden ser producto de otros factores. Se sabe que algunos medicamentos, como los analgésicos o los medicamentos utilizados para tratar la ansiedad o la incontinencia urinaria, pueden provocar problemas de memoria. No obstante, al dejar de tomar el medicamento que está causando el problema, la memoria probablemente mejorará.

Algunos problemas médicos y psicológicos, incluida la depresión, las deficiencias vitamina B12 y alteraciones en la función de la tiroides, pueden causar problemas de memoria, pero este efecto también puede ser reversible una vez que se trata la afección subyacente.

Comportamientos que pueden ayudar

Se observan problemas de memoria en personas que han tenido un derrame cerebral o un ataque isquémico transitorio, pero con terapia estas personas llegan a recuperar parte de su funcionamiento anterior.

Ahora, si una persona tiene una enfermedad neurodegenerativa, como el Alzheimer, la pérdida de memoria finalmente progresará, y hasta ahora, no hay forma conocida de revertirla.

Existe evidencia de que algunos comportamientos pueden ayudar a proteger contra los episodios de olvido asociados a la demencia y la enfermedad de Alzheimer, o al menos, retrasar su aparición; entre ellos, tener una dieta saludable, hacer ejercicios de forma regular, dormir lo suficiente, mantenerse socialmente activo, no fumar y hacer ejercicios mentales, como aprender una nueva habilidad o hacer rompecabezas.

La persona que pueda sentirse preocupada por la pérdida de memoria deben acudir a su médico de cabecera quien realizará un examen físico inicial y pruebas de detección cognitiva.

Si los resultados de estas pruebas indican un problema, esta persona puede que sea referida a un neurólogo para una evaluación cognitiva más profunda. En estas evaluaciones se examinará la atención, concentración, memoria, resolución de problemas y habilidades verbales, y de esos resultados se delinea una estrategia de tratamiento.

Referencia: Noticing Memory Problems? What to Do Next. National Institute of Aging, 2017.

Este artículo fue publicado originalmente en Tekcrispy

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