La reciente crisis del cigarrillo electrónico que está teniendo lugar en Estados Unidos, con la aparición de una rara enfermedad que ha afectado a casi 400 vapeadores y ha matado a seis, ha generado un revuelo lógico también fuera de sus fronteras.

Si bien la causa parece estar detrás de sustancias empleadas solo en productos comercializados allí, expertos de todo el mundo han aprovechado la situación para recordar que esta forma de fumar también es peligrosa. Existen numerosos estudios que señalan sus riesgos, incidiendo en que aún es demasiado pronto para conocer sus efectos a largo plazo, que también podrían ser perjudiciales. A pesar de todo, los consumidores de cigarrillos electrónicos siguen defendiéndolos a capa y espada, como pudo comprobarse en la manifestación provapeo que se llevó a cabo el pasado lunes frente a la sede del Ministerio de Sanidad, en Madrid. En la otra cara se encuentran los países que han decidido cortar por lo sano, endureciendo la legislación al respecto o, más directo aún, prohibiendo el vapeo por completo. Este último es el caso de la India, cuyo gobierno anunciaba ayer su decisión, tras la cual se impondrán duros castigos a quienes no la obedezcan.

Medidas drásticas para un problema grave

Tras una reunión con un gabinete dispuesto por el gobierno para este fin, la ministra de finanzas india, Nirmala Sitharaman, daba ayer a conocer la futura prohibición de los cigarrillos electrónicos en todo el país, según contaba el medio de noticias digital NDTV.

Las noticias llegadas de Estados Unidos y otras partes del mundo, junto al aumento del número de jóvenes de la India que se han unido al consumo de estos dispositivos electrónicos, han sido las dos causas principales que han empujado a tomar esta decisión en el país asiático.

Además, la ministra incidió en que, si bien en un principio el vapeo se presentó como una herramienta útil para dejar de fumar, en realidad ha sido fruto de nuevas adicciones en los últimos años.

Por el momento es solo una ordenanza, que deberá ser aprobada el próximo mes de noviembre, en la próxima sesión del parlamento.

Una vez aprobada, quedará totalmente prohibida la producción, fabricación, importación o exportación, transporte, venta, distribución, almacenamiento y publicidad de cigarrillos electrónicos en toda la India. Quien desobedezca una primera vez será castigado con un máximo de un año de cárcel o una multa de 100.000 rupias, equivalentes a 1.272,47 euros. Además, en caso de reincidencia, la sanción se elevará hasta un máximo de tres años de cárcel y el pago de 500.000 rupias (6.362,35 euros).

La decisión del gobierno indio llega apenas unos días después de que el estado de Nueva York anuncie también la prohibición de los cigarrillos electrónicos con sabores, responsables de la ya conocida como enfermedad del vapeador.

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