El campamento Redwood no solo ha reabierto las puertas a nuevos visitantes, sino también al horror. En el nuevo episodio, el 9x02 de American Horror Story: 1984, apuntala con diversos eventos que no estamos ante una simple serie de slashers cualquiera.

Antes te recordamos no seguir leyendo si no has visto el capítulo "Mr. Jingles", pues hablaremos de todo lo ocurrido.

En el episodio pasado se puso el tema en la mesa: Margaret (Leslie Grossman), la víctima sobreviviente del ataque al campamento por parte de su hasta entonces conserje, Mr. Jingles, reabrió el lugar para librarse de una vez por todas del miedo y el terror que ha vivido toda la vida. A la apertura del lugar se dirigieron los demás protagonistas: Brooke (Emma Roberts), Montana (Billie Lourd), Xavier (Cody Fern) y Chet (Gus Kenworthy), y se unieron a Trevor (Mattheww Morrison), quien es el director de actividades del lugar.

En el nuevo capítulo pudimos ver que Brooke está muy asustada por la llamada que recibió al final del episodio anterior. El famoso "Merodeador", Richard Ramírez —que recordemos es un personaje extraído de la vida real— la está siguiendo pues ella se escapó de su ataque. Los personajes están en su sitio, en su primera noche en Redwood y muy pronto comienzan las muertes.

Recordemos que en esta serie creada por Brad Falchuk y Ryan Murphy lo mejor son sus inicios de temporada, al menos desde las últimas tres. Todo lo que se presenta al principio es impresionante y nos arrastra al verdadero horror, sin embargo, una vez avanzan los episodios el único horror que queda es el de ver como se desploma la historia. Así que esperamos que los enredos que se van proponiendo en esta novena temporada no sirvan para que la calidad de la misma se vaya a pique.

Y es que pasaron tres cosas bastante peculiares. La primera es que el chico que Brooke y compañía encontraron en la carretera es una especie de fantasma, un ente que está perdido en una especie de purgatorio terrorífico. La otra es que conocimos aspectos muy importantes de Brooke y de Xavier. De ella que su pasado ha sido bastante difícil, ya que sobrevivió a una masacre que perpetró su novio celoso. En plena boda se puso a celarla con su acompañante de honor y por más que le pidieron se tranquilizara el novio celoso disparó contra el amigo, contra el papá de Brooke y luego se disparó. Esa terrible boda —¿boda roja?— ha marcado, y cómo no, a la chica, así que está cansada de vivir llena de horror y de que nadie le crea que el mismísimo Merodeador la está siguiendo.

Por su parte, Xavier nos revela una faceta con la visita —bastante inverosímil— de su... papito. Aunque Xavier le insiste en que no es gay, este le dice que tiene que acceder a sus peticiones: salir con tíos ricos y "tratarlos bien". Al tal papito no le va nada bien pues Mr. Jingles le atraviesa la cabeza mientras estaba de mirón en las regaderas de hombres. Este tema tiene mucho de fondo, pues, aunque parezca algo furtivo, la homosexualidad en los ochenta aún era un tema tabú —claro, muchísimo más que hoy en día— y tocarlo es uno de esos guiños de inteligencia que las series de Ryan Murphy y Brad Falchuk siempre tienen.

Otra víctima de Mr. Jingles es la doctora del hospital psiquiátrico que fue a advertir a Margaret del peligro que corren en el campamento. Ante la negativa de evacuar el lugar y la confesión de que ella sabía lo que pasaría, la doctora se retira pero es el slasher estrella de este show quien le impide huir. Más tarde su cuerpo es encontrado por Brooke y al asustarse sale corriendo pero tiene que enfrentar, una vez más, al Merodeador.

El tercer evento más destacado es precisamente del Merodeador aka Richard Ramírez. Él se encuentra con Margaret y le cuenta su pasado, le dice su apego por asesinar y cómo fue su formación familiar. Los detalles relatados en la serie son los que vivió el Richard de la vida real. Contó por ejemplo que sus padres tenían un matrimonio conflictivo, de cuando tuvo un accidente y se golpeó la cabeza por el que comenzó a sufrir ataques epilépticos. También de cómo su primo Mike, un veterano de la guerra de Vietnam, le contaba toda clase de horrores que realizó a mujeres vietnamitas, le mostraba fotografías y le llenaba la cabeza con detalles horripilantes de sus crímenes. Richard también fue testigo de cuando el primo Mike asesinó a su esposa tras una fuerte discusión. Se dice que todos estos antecedentes influyeron en su actitud y los terribles actos que cometería posteriormente.

Aunque nuestros amigos del campamento intentan huir, claro, no será cosa fácil: el auto no arranca, las llaves están en las cabañas y demás problemas les impiden ponerse a salvo. Así que el capítulo termina con el grupo encerrado en la cabaña y alguien tocando con vehemencia.

Ya veremos qué le pasará a nuestros amigos de los ochenta. El próximo episodio, el 9x03, se llama "Slashdance".