Es la primera multinacional de patinetes que aterriza en Sevilla y eso tiene algo de importante: la ciudad no había permitido la entrada de ninguna de las compañías que llevan tiempo operando en ciudades como Madrid.

De esta manera, Lime llega con un número indeterminado de patinetes eléctricos a través de un acuerdo cerrado con comercios privados. Sin embargo, por el momento no existe un arreglo con el Ayuntamiento de la ciudad. A partir de hoy, los usuarios podrán empezar a usar los servicios de movilidad.

Ahora bien, la tecnológica ha tenido que modificar su modus operandi para adaptarse a la normativa de Sevilla. Si bien está permitido alquilar patinetes, al contrario de lo que ocurre en Barcelona, desde el Ayuntamiento no se permiten los aparcamientos en las vías públicas, ni con permiso ni sin él. Es decir, el modelo empleado en Madrid y Valencia carece de validez para Sevilla. De esta manera, y tras haber informado al Consistorio, Lime ha puesto en circulación los modelos, pero con lugares de aparcamiento en puntos privado. Estos contarán con sus propios espacios de estacionamiento distribuidos por la ciudad y sin perturbar el tránsito.

Una nueva normativa

En marzo de este año, el pleno del Ayuntamiento de Sevilla aprobaba la normativa que regula el uso de los patinetes eléctricos en la ciudad. No tan laxa como la de cerrada por Manuela Carmena en el Ayuntamiento de Madrid, pero desde luego sin llegar a la prohibición total de Ada Colau en Barcelona.

La primera de las reglas impuestas es que ninguna compañía podrá "soltar" sus vehículos por loas calles de la ciudad, teniendo que estar alojados en espacios privados. Igualmente, para la explotación del negocio exigen que el Ayuntamiento esté informado de la situación; ahora bien, no es necesario ningún permiso ya que, según explican desde Lime, "no existe ninguna explotación de la vía pública".

Se permite, por otro lado, circular a los patinetes sin sillín con potencia máxima de 250 vatios por las vías ciclistas, a un máximo de 15 kilómetros por hora. Tampoco podrán circular por aceras y zonas peatonales, pero se permite su tránsito por las vías de 20-30 kilómetros hora. Limitado para los usuarios de máximo de 15 años. De ser menores a esa edad, tendrán que ir acompañados de un adulto.