– Ago 26, 2019, 16:03 (CET)

El legado de Stan Lee peligra: ¿por qué la hija de Lee apoya a Sony en la guerra por Spider-Man?

El enfrentamiento entre Sony y Marvel continúa despertando polémica. En medio de rumores y una aparente guerra de contraofertas, el futuro de Spidey es más incierto que nunca. Pero hace unos días, una voz clave se unió a la discusión y dejó claro que todo es más complejo de lo que podemos concluir en apariencia. ¿Por qué Joan Celia “JC” Lee, hija del célebre Stan Lee, apoya a Sony en medio del escándalo?

Con el transcurrir de los días, la controversia que rodea la ruptura del acuerdo entre Sony y Marvel, que permitía a ambas productoras compartir los derechos de Spider-Man en el cine, no ha hecho sino aumentar. A las voces que piden que el personaje permanezca en el Universo Cinematográfico de Marvel —y entre quienes se cuentan Ryan Reynolds y Jeremy Renner, además de millones de fanáticos— se unieron las durísimas declaraciones de Joan Celia “JC” Lee, hija del mismísimo Stan Lee, en las que critica a Marvel de manera directa y ofrece su apoyo a Sony. En sus palabras, lo mejor que le podía pasar al legado de su padre es mantener un control creativo basado en el respeto, lo cual, para la Lee no es algo que la productora Marvelita pueda ofrecer.

En declaraciones a TMZ, insistió que "Marvel y Disney, y su búsqueda por tener el control el total de las creaciones de mi padre, debe ser controlado y equilibrado por otros que, aunque buscan tener ganancias, tienen un respeto genuino por Stan Lee y su legado”, cosa que para la hija del creador es indispensable al momento de comprender el enorme aporte de su padre a la cultura pop. Según Lee, “ya sea Sony o alguien más, la contínua evolución de los personajes de Stan y su legado merece múltiples puntos de vista”, lo que pone en relieve un posible enfrentamiento entre los herederos del co creador de Spiderman y la dupla Marvel/Disney.

Se trata de un tema que podría inclinar la balanza de la opinión pública de un lado a otro: siempre según Joan Celia “JC” Lee, la actitud del estudio después de la muerte de su padre dejó claro que no solo no respetan el material de origen, en los cuales se basa gran parte de sus éxitos taquilleros, sino que, además, no tienen la menor intención de mantener relaciones mercantiles con sus herederos legales. “Cuando mi padre murió, nadie de Marvel o Disney se me acercó. Desde el día uno, ellos han mercantilizado el trabajo de mi padre y nunca le han mostrado a él ni a su legado ningún respeto o decencia”.

Lee concluyó sus durísimas declaraciones insistiendo en que “nadie podría haber tratado a mi padre peor que Marvel y los ejecutivos de Disney”. Lo que demuestra que el enfrentamiento público por la herencia creativa de Lee —y que la polémica alrededor de Spiderman trajo a colación— es mucho más complejo de lo que podría suponerse a primera vista. Si bien los contactos con los familiares de Lee —y posibles albaceas de su legado— no son necesarios o mucho menos obligatorios, la historia sobre el comportamiento de Marvel con el creador —y su entorno— lleva varios años en mitad de una agria polémica.

Para comprender la actitud de Joan Celia “JC” Lee con respecto a Marvel, quizá sea conveniente analizar los antecedentes de los acuerdos comerciales entre la productora y el creador, además del polémico comportamiento de su única heredera. Se trata de una historia incómoda que podría brindar un contexto más o menos concluyente sobre lo que motivó a Lee a tomar partido por Sony durante el escándalo de las últimas semanas.

Dinero, respeto, polémica y telas de araña

En el año 2005, Marvel y Stan Lee llegaron a acuerdo económico, —supuestamente por la suma de $10 millones— que surgió después de una demanda por incumplimiento de contrato por parte de Marvel. Lee alegó que no había recibido el 10% de las ganancias de la franquicia de Spider-Man dirigida por Sam Raimi que, para la fecha, contaba con solo dos películas. La por entonces Marvel Enterprises llegó a la negociación, después de casi tres años de batallas legales privadas, y se comprometió en hacer un cargo único para financiar pagos pasados y futuros reclamados por Lee.

Aunque Stan Lee fue uno de los co creadores de varios de los personajes más famosos del mundo de las historietas —y en la actualidad, el cinematográfico— su torpeza en las negociaciones siempre ha sido motivo de debate y preocupación entre sus allegados y admiradores. Aunque se desconoce la mayoría de los detalles sobre sus finanzas, se estima que al morir el patrimonio neto de Stan Lee era entre $50 y $80 millones, una suma relativamente “baja” si tomamos en cuenta los éxitos de superventa y en especial en taquilla que han logrado sus creaciones, que fácilmente podrían rozar los $24 mil millones. Pero el mismo Lee admitió, en más de una ocasión, que tomó decisiones imprudentes no solo con respecto al valor neto de sus creaciones, sino a sus implicaciones como legado a futuro.

“Fui estúpido en los negocios”, dijo Lee al Hollywood Reporter en una entrevista publicada en 2016. “Debería haber sido más codicioso”, añadió. Y es esa confesión breve —que después fue debatida ampliamente de cara a los rumores sobre la baja cifra en regalías que recibía el creador—, lo que parece resumir la batalla fuera y dentro de juzgados y mesa de negociación que la familia Lee ha llevado a cabo incluso antes de la muerte del dibujante. Se trata de una situación compleja que incluye a Marvel de forma directa: la casa editorial y futura productora ha sido comprada y vendida varias veces a lo largo de las décadas con desiguales ganancias para sus acciones e involucrados. En el año 2009, Disney pagó $4.000 millones por los derechos y el catálogo de personajes de la editorial. Pero como Stan Lee jamás fue dueño de Marvel —a pesar de su definitiva influencia — no pudo obtener ganancia alguna de la negociación.

En ese momento, Lee dijo que “lamentaba haber firmado” un contrato con Marvel en el año 1998, que aunque estipulaba que el creador recibiría un porcentaje no aclarado por las regalías de sus diferentes personajes e historias, no era lo suficientemente claro y, de hecho, se llegó a incumplir en más de una ocasión en las décadas venideras. Los términos inexactos del acuerdo fueron uno de los detonantes de la demanda que el dibujante interpuso a Marvel en el año 2002 y que fue zanjada, por una suma relativamente discreta de dinero y una compensación anual de un millón de dólares como el presidente emérito de Marvel. ¿Es suficiente semejante transacción para la envergadura de la obra y de Lee?
Con el correr del tiempo y a medida que las obras del creador se hicieron más exitosas, resultó claro que su negociación entre la casa de las Ideas fue cuando menos, desigual en correspondencia al valor que adquirió la obra en conjunto. ¿Es a ese desequilibrio que se refiere Joan Celia “JC” Lee al hablar el “irrespeto a la obra de su padre?

Una ¿villana? en casa

A todo ese turbulento mapa financiero que rodea el legado de Stan Lee, habría que añadir la perturbadora historia que rodeó su vida doméstica hacia los años finales de su vida. En los meses previos a la muerte de Stan Lee hubo una muy pública y vergonzosa batalla legal, que reveló tanto familiares como empleados de confianza aprovecharon su estado de salud físico y mental para dilapidar su patrimonio. Las acusaciones apuntaron directamente al ex manager del creador Kyle Morgan y también a su hija, “JC” Lee.

Insistían en que la hija de Lee no solo maltrató de manera verbal a su padre, sino que llegó a golpearle durante discusiones domésticas y altercados familiares durante buena parte de la década pasada. Las denuncias se hicieron aún más turbias, cuando se comprobó que “JC” Lee controlaba las redes sociales de su padre, al que suplantó al parecer sin su consentimiento durante casi dos años. El debate y posterior demanda por abuso de ancianos también dejó claro que puertas adentro del hogar de Lee la situación era confusa y cuando menos dura para Lee.

¿Son las declaraciones de “JC” Lee una forma de desviar la atención pública de las acusaciones en su contra? ¿Intenta evitar que Marvel pueda tener ventaja en una posible batalla legal por los derechos del legado de su padre? En medio de la confusa situación, nada parece estar muy claro. Y al parecer, no lo estará en un futuro cercano.