Si tu avión se estrella en el mar, lo mejor que puedes hacer es dejar constancia de ello. Al menos eso es lo que pensó David Lesh, cuando su recientemente adquirida avioneta se estrellaba –con él y su amiga Kayla dentro– cerca de Half Moon Bay, California, este pasado martes.

El piloto se encontraba en plena sesión de vuelo para fotografiar su nueva avioneta cuando, repentinamente, el motor falló y se precipitaron hacia el mar. Afortunadamente, Lesh consiguió mantener la calma suficiente como para que el aterrizaje de emergencia fuese lo más suave posible y, de esta manera, salir ilesos ambos ocupantes. "Una vez que acepté mi destino de que este avión ya estaba perdido, pude volar y controlarlo hasta el agua", ha declarado al medio local ABC7.

La suerte fue doble, puesto que al encontrarse en una sesión fotográfica, había un segundo avión volando sobre ellos desde el cual se estaban tomando las imágenes, pudiendo avisar este de manera inmediata a los servicios de emergencia para que fuesen a buscar a David y Kaila lo más pronto posible.

Un accidente documentado

Lo particular de este suceso, que se cree que ha sido propiciado porque el combustible no estaba lo suficientemente "limpio", es que Lesh no perdió el tiempo mientras se encontraba en el mar aguardando su rescaté y procedió a la filmación de todo lo que estaba teniendo lugar, lo cual incluye la desaparición de su preciada máquina en las profundidades del océano. "Allí va", se le escucha decir en uno de los vídeos, que han sido publicados en Twitter por la reportera del citado medio Amanda del Castillo.

En otras de las tomas se puede ver a ambos accidentados esperando sin mayor problema en el mar gracias a unos flotadores improvisados.

Finalmente, vídeos del rescate permiten apreciar de manera más exacta cuál fue esta situación en la que no hubo que lamentar bajas más allá de la recién estrenada avioneta.