La menstruación es un verdadero incordio. Esto es algo que toda "mujer menstruadora" sabe, independientemente del tiempo que la lleve padeciendo, los días que le dure o la intensidad del sangrado. En algunos casos duele más que en otros, pero siempre resulta incómoda, tanto por las molestias como por el hecho de tener que prestar especial atención a la higiene y realizar algunas visitas adicionales al baño.

A pesar de todo, es algo que en condiciones normales se vive durante años con resignación; ya que, al fin y al cabo, no deja de ser señal de que una serie de órganos del cuerpo femenino funcionan correctamente. Sin embargo, el sueño de muchas sería poder detener la regla a voluntad o, al menos, conseguir que el sufrimiento solo durara un día. Existen métodos hormonales para detener o acortar la regla. Por ejemplo, las píldoras anticonceptivas suelen ser una buena opción para pacientes con menstruaciones muy abundantes, largas o dolorosas, pues no solo impiden el embarazo, sino que regulan el ciclo, dando lugar a reglas menos dolorosas y abundantes. Pero hay quien prefiere optar por medios caseros, algunas veces tan drásticos que ponen su salud en serio peligro. Este es el caso de dos mujeres que recientemente acudieron a un mismo hospital por intentar succionar todo su tejido endometrial con una aspiradora, pensando así que conseguirían que la menstruación durase solo un día. Suena atroz, pero es totalmente cierto. Lo contó una enfermera del centro médico en su cuenta de Twitter la semana pasada.

Una natural y malísima idea

Las protagonistas de esta inconsciente historia son dos mujeres de 19 y 23 años, que pensaron que utilizando la manguera de vacío de sus aspiradoras podrían absorber toda la sangre de su periodo de una sola vez, ahorrándose varios días de sufrimiento. El resultado, según explica la enfermera, fue un shock que requirió la hospitalización de ambas.

Y es que este tipo de acciones pueden ser muy peligrosas, ya que el vacío aspira mucho más que el endometrio o la sangre menstrual. Pueden generarse perforaciones o desgarros, tanto en la vagina como en el útero, causando graves hemorragias, aparte de la posibilidad de problemas posteriores de fertilidad e infecciones. Además, esto último se ve intensificado por el hecho de que este tipo de utensilios se usan para limpiar suciedad; por lo que, por mucho que se intente limpiar previamente, lo más probable es que tengan gran cantidad de bacterias y otros microorganismos infecciosos que puedan causar enfermedades.

Es un duro precio que pagar por un resultado que, por otro lado, jamás tendría lugar. El sangrado característico de la menstruación se da cuando el tejido que recubre el útero, llamado endometrio, se comienza a desprender, después de que el óvulo liberado durante el ciclo no se haya fecundado. Durante las semanas previas este tejido habría ido creciendo, preparándose para albergar al embrión, pero al no ser necesario termina soltándose del útero. A bote pronto se podría pensar que un mecanismo como este, que acelere la salida del endometrio, adelantaría el fin de la regla. Sin embargo, esto no tiene sentido, ya que dicho tejido se desprende gracias a las contracciones uterinas, provocadas por la variación paulatina de los niveles de varias hormonas. Por mucho que se intente ayudar a tirar de él, las contracciones continuarían igualmente, ya que os niveles hormonales seguirían siendo los mismos. Además, estas contracciones son la causa principal de los dolores que tienen lugar durante la menstruación, por lo que estos tampoco terminarían.

Una mala costumbre muy antigua

Afortunadamente, la técnica usada por estas dos mujeres no está muy extendida, aunque tampoco son las primeras en hacerlo. De hecho, es un método que deriva de otro, que comenzó a usarse en los 70 para la práctica de abortos clandestinos en casa.

Sus inventoras fueron las activistas feministas Lorraine Rothman y Carol Downer, quienes produjeron un dispositivo de aspiración en vacío que podría usarse supuestamente para detener la menstruación en un solo día. Aunque este era su objetivo inicial, en realidad comenzó a difundirse su aplicación para la práctica de abortos, desde 1971 hasta 1973, cuando la corte suprema de los Estados Unidos legalizó la interrupción voluntaria del embarazo durante el primer trimestre de gestación.

Así, este método, conocido como “Del-Em” cayó en desuso, pues tampoco tenía ningún tipo de evidencia científica. Sin embargo, la noticia de su funcionamiento ha sobrevivido al paso de los años, algo que, aliñado con el desconocimiento y el avance de los bulos sanitarios en internet, ha dado lugar a todo tipo de consejos caseros para detener la regla. Por el momento no se sabe dónde obtuvieron la idea estas dos jóvenes. Lo que está claro es que, de todo lo que les podía pasar por hacerlo, cualquier opción es mucho peor que los dolores y el sangrado de la regla.