Oslo, la capital de Noruega, instalará cargadores por inducción para taxis eléctricos. Con este movimiento, se convierte en la primera ciudad del mundo en ofrecer carga inalámbrica para vehículos. Fortum, la compañía responsable del proyecto, unirá fuerzas con la estadounidense Momentum Dynamics para proporcionar la tecnología necesaria.

Señalan que los módulos de carga estarán instaladas en el asfalto en las estaciones de taxis. Por su parte, los vehículos deberán integrar una placa con bobina en la parte inferior para permitir la inducción. De esta manera, pueden cargarse mientras esperan la llegada de nuevos clientes. El proceso es muy parecido al que vemos actualmente en dispositivos móviles.

Según mencionan, actualmente los conductores del transporte público pierden mucho tiempo mientras encuentran un cargador y alimentan su coche. En este empleo, aprovechar cada período es algo determinante, así que la estrategia terminará beneficiando a los choferes y al medio ambiente. "El tiempo equivale a dinero cuando los taxistas están trabajando", afirmó Ole Gudbrann Hempel, encargado de la red pública de carga de Fortum en Noruega.

Andrew Daga, CEO de Momentum Dynamics, agregó que el proyecto "proporcionará al mundo el modelo que necesita para mantener los taxis eléctricos en continuo funcionamiento las 24 horas, los 7 días de la semana", y concluye: "Se basará en el éxito que hemos demostrado con los autobuses eléctricos, que también deben cargarse automáticamente a lo largo del día para mantenerse en funcionamiento".

Las autoridades de Oslo pretenden que todos los taxis sean eléctricos en 2023. No basta con impulsar regulaciones de cero emisiones, también deben proporcionar la infraestructura adecuada para facilitar esa transición. Se espera que ese mismo año se concrete la instalación de los cargadores por inducción.

Noruega es uno de los países que más ha impulsado el uso de coches eléctricos. Los apoyos económicos del gobierno han facilitado que la población dé el salto hacia los autos de cero emisiones. En 2018, uno de cada tres vehículos en aquel país fue eléctrico. Se vendieron 46.143 autos electrificados, una cifra sorprendente si tomamos en cuenta que Noruega cuenta con una población de poco más de 5 millones de personas.