Fake news. Algo que apenas habíamos oído con anterioridad pero que copaba medios y redes sociales a raíz de las elecciones presidenciales de 2016 en las que Donald Trump terminaría alzándose como presidente. La desinformación y los medios intencionadamente engañosos inundaron Internet y, si nos centramos en Twitter, fueron más de 6,6 millones de tuits los que incluían o enlazaban noticias falsas, montajes o conspiraciones en el mes previo a las elecciones.

Desde Twitter han afirmado en repetidas ocasiones durante los últimos años estar trabajando para reducir al mínimo la presencia de fake news y medios poco fiables en la plataforma, mejorando la capacidad de reconocer dicho contenido y agilizando el proceso de cierre de las cuentas. Ahora, un estudio publicado el día de hoy desmiente tal cosa y, de hecho, defiende que más del 80% de las cuentas probadas como manipuladoras y engañosas en 2016 siguen todavía activas y, para más inri, publican más de 1 millón de tuits al día.

El informe llega de la mano de Knight Foundation, organización sin ánimo de lucro centrada en potenciar comunidades bien informadas y en promover el periodismo de calidad, con el objetivo de "mejorar el entendimiento de cómo la desinformación se extiende por la red". Para ello han analizado más de 10 millones de tuits de 700.000 cuentas distintas que enlazaban a 600 publicaciones que incluyen noticias falsas y conspiraciones.

En Twitter, por su parte, siguen manteniendo que la presencia de estas cuentas ha disminuido y sigue haciéndolo de manera considerable; Del Harvey, vicepresidente de responsabilidad y seguridad de Twitter, defiende que lo analizado y expuesto por el artículo no es precisamente lo que el usuario ve en su día a día.

Este estudio fue elaborado usando nuestra API pública y, por ende, no tiene en cuenta ninguna de las acciones que emprendemos para eliminar contenido automatizado que pueda considerarse SPAM y las cuentas que lo promueven con tal de que no sea visto por los usuarios de Twitter. Lo hacemos de forma proactiva y en escala, cada día.

El extenso estudio, además de destacar el inmovilismo de la compañía a este respecto, aporta otros muchos datos: destaca que se estima que la mayoría de cuentas centradas en extender noticias falsas sean bots o cuentas semiautomatizadas o que, volviendo a la campaña electoral, las fake news no llegaron solo desde un lado pero sí que, ya en el primer y más ostensiblemente tras las elecciones, vinieron por parte de cuentas pro-republicanas y pro-Trump.