Facebook, Google, Twitter y Mozilla, entre otros, además de diferentes anunciantes, han respondido de manera positiva a los requerimientos que la Comisión Europea realizó el pasado mes de abril, por los cuales se instaba a las compañías que operaban en el ámbito social tecnológico a efectuar un control más pormenorizado del contenido y campañas que tenían lugar en sus plataformas.

El órgano regulador europeo propuso entonces varias medidas de obligado cumplimiento, entre las cuales se encontraba la elaboración de un Código de Buenas Prácticas sobre Desinformación que habría de ser realizado por las propias plataformas. Según un comunicado remitido hoy por Mariya Gabriel, Comisaria Digitial Europea, las mencionadas empresas han respondido con una amplia serie de medidas para atajar los problemas a los que se enfrentan las conversaciones y acciones del panorama virtual.

La industria se está comprometiendo con una amplia gama de acciones, desde la transparencia en la publicidad política hasta el cierre de cuentas falsas y la desmonetización de los proveedores de desinformación, y celebramos esto. Estas acciones deberían contribuir a una reducción rápida y cuantificable de la desinformación en línea. Con este fin, la Comisión prestará especial atención a su aplicación efectiva.

Preocupan las elecciones

Visto lo ocurrido en las pasadas elecciones presidenciales estadounidenses, y que el proceso del Brexit también podría haberse visto afectado por la influencia de terceros en el resultado obtenido, en Europa preocupan, y mucho, las elecciones futuras. El proceso democrático, aseguran desde la Comisión, no puede verse afectado por agentes externos y esto es algo que ha de ser preservado a toda costa.

Es un paso importante para abordar un problema que se ha generalizado y amenaza la confianza de los europeos en los procesos e instituciones democráticos. Esta es la primera vez que la industria acuerda un conjunto de normas de autorregulación para luchar contra la desinformación en todo el mundo, de forma voluntaria.

Los siguientes pasos serán la revisión del Código de Buenas Prácticas sobre Desinformación –que no ha trascendido aún– de manera individual con las empresas firmantes y la aplicación de manera efectiva para que las medidas entren en vigor lo más rápido posible. "También espero que cada vez más plataformas online, compañías de publicidad y anunciantes se adhieran al Código de Prácticas, y animo a todos a hacer todo lo posible para poner en práctica sus compromisos para luchar contra la desinformación", ha expresado Gabriel.