Siguen los problemas para Samsung después de la enorme crisis institucional interna que la compañía lleva atravesando el último año. Ahora, y según informa Bloomberg, el presidente de la compañía ha sido acusado formalmente de sabotear un sindicato de la compañía. Ahora esta acusación para Lee Sang-hoon se suma a problemas legales para Samsung y al caso que está pendiente en la corte coreana para Jay Y. Lee, sobre el asunto de los sobornos.

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De esta forma, los fiscales surcoreanos han acusado de forma oficial al actual presidente de la junta de Samsung Electronics Co., la matriz del grupo, de tomar una serie de medidas estratégicas contra un sindicato laboral conformado por algunos trabajadores de la compañía, añadiendo más presión legal a la que actualmente es el mayor fabricante mundial de chips y de la que dependen otras grandes compañías del mundo.

Según la fiscalía, Lee Sang-hoon habría, presuntamente, dirigido una operación para sabotear un sindicato recién formado en la unidad de servicio al cliente de Samsung en 2013 cuando, por aquel entonces, era director financiero de esa división de la compañía, lo que además alienta los rumores sobre el fabricante electrónico de no ser muy tolerante con las nuevas agrupaciones de trabajadores, siempre desde el punto de vista de fiscalía:

Esto es significativo en el sentido de la polémica política de Samsung de no tolerar los sindicatos, que ha resultado ser cierta en su mayoría - Kim Soo-hyun, de la fiscalía surcoreana.

Junto con Lee Sang-hoon, otras 27 personas de Samsung y de sus empresas asociadas también sido acusado de cargos similares, por lo que la operación parece más grave de lo que simple vista podría ser. Desde el punto de vista de los lazos familiares, en un empresa especialmente sentida en este respecto, Lee Sang-hoon, no está relacionado con la familia fundadora. De hecho se convirtió en presidente en marzo de este año, en un movimiento que venía a fortalecer la supervisión de la compañía por parte de la junta tras el escándalo de los sobornos.