Houston, tenemos un problema. Una falla en el Curiosity, el róver enviado por la NASA a Marte, le está impidiendo enviar gran parte de los datos científicos y de ingeniería almacenados en su memoria. No obstante, el róver es por lo demás "saludable y receptivo", ha informado la agencia espacial estadounidense este miércoles.

El problema surgió el sábado por la noche del fin de semana pasado, lo que llevó a los ingenieros del Laboratorio de Propulsión a Reacción (JPL, por sus siglas en inglés) a investigar la causa y las posibles soluciones. Sin embargo, pasará algún tiempo antes de que puedan descubrir qué está ocurriendo con el Curiosity.

Normalmente, Curiosity puede enviar los datos almacenados y en tiempo real cuando se comunica con la Tierra. Mientras que el envío de los datos en tiempo real está funcionando bien, el róver no está logrando transmitir los datos almacenados.

Por el lado positivo, entre los datos en tiempo real que envía el róver se encuentran varios detalles sobre su estado. Por lo tanto, los ingenieros están ampliando los detalles de estado que el receptor remoto envía en tiempo real para ayudar a diagnosticar mejor el problema.

Por el lado negativo, el científico Ashwin Vasavada de la JPL ha explicado este 19 de septiembre en un post sobre la misión en el sitio oficial de la agencia espacial estadounidense:

Debido a que la cantidad de datos que bajan es limitada, el equipo de ingeniería podría tomar algún tiempo para diagnosticar el problema.

Entre las medidas que han tomado los ingenieros de la NASA este lunes y martes, le han ordenado al róver que apague los instrumentos de ciencia que todavía estaban encendidos, ya que sus datos no se están almacenando. Asimismo, se están preparando para usar la computadora de respaldo en caso de tener que usarla para diagnosticar la computadora principal. En tanto, las operaciones científicas de Curiosity están en pausa.

"Mientras los ingenieros trabajan para comprender el problema, el equipo científico de Curiosity está aprovechando el tiempo para analizar los datos recopilados en Vera Rubin Ridge y encontrar la mejor ubicación para otro intento de perforación. Estamos viendo cualquier pista que nos diga que las rocas son más débiles y mejores para la perforación", añadió Vasavada.

NASA ha tenido unos meses complicados con sus róvers en Marte, Curiosity y Opportunity, debido a una tormenta de polvo que ha envuelto a Marte. Opportunity no ha podido comunicarse desde junio, cuando entró en modo de hibernación dada la imposibilidad de cargar sus paneles solares por la tormenta. En tanto, el Curiosity había estado estudiando el suelo marciano desde el cráter Gale y, ahora, sus operaciones han quedado suspendidas indefinidamente.