Los nuevos iPhone XS y XS Max son los nuevos buque insignia con los que Apple competirá en el mercado de smartphones durante el próximo año, incorporando en ellos todas las mejoras que la compañía ha podido realizar durante los últimos doce meses. Unos avances que permiten a Apple calificarlo como "el mejor iPhone fabricado hasta la fecha" y que, definitivamente, lo es.

Sin embargo, la competencia es cada vez más dura y son muchos los fabricantes que se afanan por llevarse su parte de clientela en el segmento del mercado donde la innovación ha de estar a la orden del día, sin excusas. A pesar de que aún quedan diferentes terminales de alta gama por ser presentados en lo que queda de año, así quedarían enfrentados los nuevos iPhone a su principal competencia.

iPhone XS y XS Max, dos contendientes la mar de potentes

Los nuevos teléfonos de Apple, siendo una versión "S", reservan los cambios estéticos para próximos modelos y se centran en la mejora del rendimiento y en ofrecer más potencia. De esta manera, el aspecto exterior es el mismo que en la generación anterior, pero en su interior encontramos notables mejoras. La más reseñable es la inclusión del chip A12 Bionic, el procesador propietario de Apple que se corona como el primero en usar el proceso de 7 manómetros y ser comercializado de manera ingente a nivel internacional.

Este nuevo procesador es el que marcará la principal diferencia con la competencia, siendo no solo más eficiente, sino también más rápido. Si bien es cierto que el Snapdragon 845 del OnePlus 6 o el Exynos 9810 del Galaxy Note 9 hacen un trabajo muy bueno, no se podrán medir con el A12 Bionic y todo lo que ofrece en términos de desempeño y rendimiento. Ni qué decir tiene del kirin 970 de los Huawei P20 y P20 Pro.

La cámara también mejora y, siendo un apartado tan importante para los consumidores, a muchos les sorprenderá ver esos 12 megapíxeles en el caso de la trasera y 7 MP en la frontal. La realidad es que eso nunca ha importando demasiado a Apple que, junto con el mejor procesado que añade con esta generación, asegura unas fotos mejores que nunca en contraste y exposición. El aumento óptico será únicamente hasta un 2x, de manera que queda lejos del maravilloso 5x del Huawei P20 Pro.

Apple también ha mejorado el Face ID, su sistema de reconocimiento facial, situándolo aún más por encima de su principal competencia, donde la mayoría no tienen sensores dedicados y, los que sí, no cuentan con un nivel de escaneo del rostro tan detallado. El precio, desde luego, entra dentro de los apartados más discutibles, teniendo en cuenta que el nuevo modelo XS Max pasa, por mucho, de los 1.200 euros en su versión de 64 GB.