Sin levantar apenas revuelo, LG ha quitado el velo a su primer teléfono con Android One: el LG G7 One.

El nuevo smartphone del fabricante surcoreano monta el microprocesador Snapdragon 835, referente en la gama alta durante el pasado año 2017. Le acompaña un módulo de 4 GB de memoria RAM y un chip de almacenamiento de 32 GB —ampliables mediante tarjetas microSD hasta 512 GB—.

La pantalla tiene un tamaño de 6,1 pulgadas (en diagonal), una resolución de 3120 x 1440 (QHD+) y hace uso, aparentemente, de la misma tecnología que emplea el G7 —capaz de entregar un nivel de brillo muy elevado—.

https://hipertextual.com/analisis/lg-g7

La cámara principal está compuesta por un único sensor de 16 megapixeles con lente de apertura f/1,6. En la región frontal, el setup está compuesto por un sensor de 8 megapixeles y una lente de apertura f/1,9 con un ángulo de captura de 80 grados.

Como extras, el G7 One cuenta con una batería de 3.000 mAh, sistema de carga rápida QuickCharge 3.0, certificación IP68 frente a polvo y agua, NFC y un amplio conjunto de códecs y protocolos de transferencia de audio —una seña de identidad en el fabricante surcoreano—.

Tanto el acabado exterior como las dimensiones del equipo son similares a los del LG G7. También se incluye el botón dedicado para Google Assistant, que permite accionarlo con un simple toque.

Al ser un producto con Android One, la experiencia de uso entregada por el software se aproxima a la de los Pixel de Google. El bloatware es nulo, las actualizaciones de seguridad son recurrentes y el rendimiento suele estar al máximo nivel.

El nuevo teléfono estará presente en IFA 2018, una de las ferias tecnológicas más importantes del año. Esta dará comienzo el próximo 31 de agosto, aunque la mayoría de empresas realizarán sus principales anuncios a lo largo del día 30.