Un adolescente de Melbourne (Australia), acusado de haber hackeado los servidores de Apple y robar hasta 90GB de datos confidenciales. El joven, del que no se ha dado el nombre por razones legales, se ha declarado culpable en el juicio que ha tenido lugar durante el día de hoy en la ciudad australiana.

En el medio The Age confirman que el joven hacker tendrá que esperar a septiembre para conocer la sentencia. No se han dado muchos detalles sobre el caso pero parece que los actos delictivos del joven pudieron empezar cuando tenía 16 años, descargando decenas de gigabytes de información restringida. Han afirmado que el acusado habría intentado ocultar su identidad usando distintos métodos como "túneles computerizados", que habrían "funcionado perfectamente" hasta el momento de su descubrimiento.

Los hechos que han llevado al joven a los tribunales comenzaron en el momento en el que Apple detectó el acceso desautorizado, bloqueando la fuente de la que provenían las intrusiones. En consecuencia, la compañía de Cupertino notificó al FBI y estos, a su vez, pusieron dicha información en manos de la Policía Federal Australiana, concluyendo con una orden de registro ejecutada en el domicilio familiar el pasado año.

Las autoridades le han requisado el equipo utilizado (dos MacBooks, un iPhone y un disco duro externo) y, por parte del abogado, se ha solicitado no dar a conocer la identidad del acusado debido a su "gran popularidad" en círculos de hackers y delincuentes informáticos, lo que podría acarrearle problemas. Pero, ¿cuál fue el motivo detrás de dichos accesos restringidos? Según las palabras del joven y su abogado, la gran admiración por Apple y su sueño de trabajar en la compañía podrían haber sido las principales motivaciones.

Apple no ha informado sobre el tipo de datos al que se tuvo acceso con lo que, es de esperar, éstos no tendrán relación con los usuarios y clientes de la compañía. Ahora, queda esperar al próximo mes para conocer cuál es el desenlace de este llamativo caso.