A diferencia de otros fabricantes, Huawei no ha presentado grandes productos durante IFA 2018. El Mate 20 –y sus respectivas variantes– se harán oficiales a lo largo de las próximas semanas, lejos de los focos de una feria multitudinaria como IFA. Sin embargo, la firma china sí ha querido aprovechar la ocasión para desvelar todos los detalles de su nuevo microprocesador para teléfonos móviles: el Kirin 980.

Este chipset, destinado a los productos de gama alta de Huawei, estrena un proceso de fabricación de 7 nanómetros, mucho más eficiente que los 12 nanómetros de su predecesor (Kirin 970).

La CPU estrena la arquitectura Cortex-A76 de ARM, que mejora sustancialmente el rendimiento máximo del chip. Sin embargo, lo más interesante del nuevo SoC es la forma en la que los núcleos se agrupan para atender a las diferentes demandas de procesamiento:

  • Cuatro núcleos Cortex-A55 a para tareas de bajo nivel. Trabajan a una frecuencia máxima de 1,8 GHz, y ofrecen un consumo energético muy reducido. Ideal para procesar tareas cotidianas de bajo nivel.

  • Dos núcleos Cortex-A76 para tareas de medio nivel. Trabajan a una frecuencia máxima de 1,92 GHz. Se activan cuando los procesos activos requieren una mayor capacidad de procesamiento.

  • Dos núcleos Cortex-A76 para tareas de alto nivel. La arquitectura de estos dos núcleos es la misma (Cortex-A76), pero la frecuencia del reloj asciende hasta 2,6 GHz. Estos dos núcleos solo se activan cuando el chipset se enfrenta a tareas exigentes (como un videojuego).

Para conseguir esta distribución dinámica de los ocho núcleos del chipset, Huawei utiliza ARM Dynamiq, un sistema que permite establecer diferentes niveles de trabajo en cada núcleo. De esta forma, la compañía puede activar y combinar cada uno de los núcleos con total flexibilidad.

En la presentación, por ejemplo, asocian un único núcleo A55 (bajo consumo) a la reproducción de música. En cambio, con la cámara activa, el chipset enciende los cuatro núcleos A55 y dos A76. Este uso inteligente, combinado con las nuevas arquitecturas, permite mejorar en un 75% el rendimiento y en un 58% la eficiencia energética —respecto a su predecesor–. Comparado con el Snapdragon 845 —SoC de referencia en la industria—, el Kirin 980 ofrece, según Huawei, un 37% más de rendimiento y un 32% más de eficiencia energética.

La unidad gráfica del chipset es la Mali-G76, que mejora en un 46% el rendimiento y un 178% la eficiencia energética respecto a la GPU incluída en su predecesor. Huawei asegura, además, que son el primer fabricante que integra este modelo de GPU diseñado por ARM.

Dentro del SoC también se encuentra un nuevo ISP (procesador de señales de imagen) dual que permite trabajar con más información procedente de los sensores fotográficos. Huawei ha sido uno de los primeros fabricantes en integrar tres cámaras en la región posterior de un teléfono, por lo que la apuesta por un ISP más avanzado encaja a la perfección con la visión de la compañía en lo que a fotografía móvil se refiere.

Este componente mejora en un 46% la velocidad de procesamiento de la cámara, en un 23% la eficiencia energétia y en un 33% la latencia. Además, permite mejorar la reducción de ruido y el rendimiento del modo HDR en aquellos teléfonos en los que se integre el chipset.

En lo que a inteligencia artificial se refiere, el Kirin 980 presume de una unidad de procesamiento neuronal dual que incrementa sustancialmente el rendimiento del chip en tareas relacionadas. Huawei asegura que:

  • Es tres veces más veloz que su predecesor en el reconocimiento de imágenes.
  • Puede aplicar inteligencia artificial al vídeo.
  • Consumir un 88% menos de energía que su competencia directa, el Snapdragon 845.

El nuevo SoC Kirin 980 estará presente en el Huawei Mate 20 y el Honor Magic 2, dos productos que llegarán al mercado antes de finalizar el año.