Días atrás uno de los responsables del rescate de doce niños de una cueva inundada en Tailandia ha explicado que el mini-submarino de Elon Musk no hubiese servido para las labores de recuperación, lo cual desató fuertes críticas al CEO de Tesla y Space X, quien fue tildado de oportunista ante una tragedia en potencia.

Poco después Musk volvió a usar Twitter para asegurar que estuvo en todo momento en contacto con las autoridades locales e intentando adecuar el mini-submarino a las especificaciones necesarias para ser usadas para el rescate, intentando así callar las críticas recibidas, pero sin mucho éxito. También aseguró que la persona entrevistada por la BBC no era quien dirigía las labores de rescate y que no tenía toda la información necesaria para hacer una declaración de ese calibre.

Ahora Vern Unsworth, un rescatista inglés que participó en las labores de rescate en la cueva en Tailandia, entrevistado por CNN, ha dicho que el mini-submarino de Elon Musk fue un truco publicitario y que no hay forma posible en que hubiese funcionado en esos espacios tan reducidos. “Se lo puede meter por donde más le duela”, dijo en la entrevista, visiblemente molesto. También aseguró que se le pidió al CEO de Tesla que abandone las inmediaciones.

Musk ha contestado, claramente molesto, a las acusaciones de Unsworth en una serie de tweets donde, entre otras cosas, asegura que nadie le pidió que se vaya, todo lo contrario y de paso lo acusa de pedófilo:

Por último terminó diciendo que hará un video mostrando cómo el mini-submarino es capaz de llegar hasta la cueva donde se encontraban los niños. Musk necesita urgentemente que los responsables de comunicación de alguna de sus empresas tomen control de su cuenta de Twitter y no permitan publicar en medio de un ataque de enfado.