El mercado de los asistentes personales es uno de esos que no para de moverse, donde la competencia es feroz en búsqueda de conseguir ser la piedra angular del ecosistema de cada compañía. Sin embargo, parece que no siempre es así, pues Microsoft y Amazon, dos de los actores que teóricamente forman parte de la lucha encarnizada por ser líderes, integrarán sus asistentes personales, Cortana y Alexa. La noticia sorprende, pues además de que ambos servicios comparten funciones muy similares, compiten por espacios.

Alexa y Cortana compiten en sus respectivos ecosistemas, pero también lo hacen por invadir Android e iOS, donde ambos tienen representación. Incluso compiten donde Amazon y Alexa son líderes con Echo, la familia altavoces inteligentes, pues Microsoft ha lanzado un altavoz con Harman potenciado por Cortana.

Desde Microsoft no lo presentan como una fusión, algo que no es, sino como una posibilidad de invocar a Alexa en las interfaces de Cortana y viceversa en los dispositivos Echo. Por ejemplo, cuando hablan como Alexa de invitada en villa Cortana, mencionan la posibilidad de acceder a compras de Amazon, algo que Cortana no ofrece. Al contrario, con Cortana como invitada en altavoces con Alexa, el enfoque que vende Microsoft es de productividad (listas de tareas, calendarios, etc).

Visto así, parece tener sentido, pues sí es cierto que como ocurre en el caso de las compras, hay funciones exclusivas, y ambas compañías llevan sus asistentes y servicios a potencialmente muchos más millones de dispositivos (sobre todo Amazon en todos los activos con Windows 10). Los de Bezos parecen así los grandes beneficiados, pues su API ya estaba disponible y que Microsoft te abrace es un "regalo", si es que a los usuarios les da por hablar a su ordenador como a su dispositivo. Además, es una manera de que ambas empresas compitan contra Assistant y Siri, y al fin y al cabo la búsqueda de Alexa ya se valía de Bing.

Por parte de Microsoft parece tener menos sentido. Se han vendido muchos Amazon Echo y el público está acostumbrado a hablarles, a diferencia de a los ordenadores portátiles o tablets. Esa podría ser la intención detrás del movimiento: hacer que Cortana se use en contextos ya adaptados para luego hacerse visible en el escritorio, pero lo cierto es que ofrece muy poco a lo que ya permite Alexa, que además no se queda sólo en voz, pues ahora tiene interfaces.