Nest es la división de Alphabet encargada de diseñar pequeños elementos inteligentes para el hogar. Aunque los planes para un hogar inteligente son ambiciosos, de momento solo hay disponible un termostato denominado simplemente 'Nest Thermostat', que va por su tercera versión. También tienen Nest Protect, un detector de humos, y Nest Cam, una cámara de vigilancia interior que controlamos con el smartphone.

Nest empezó operando de forma independiente, liderada por dos ex-empleados de Apple, Tony Fadell y Matt Rogers. Tras la compra por parte de Google en 2014, fue situada como subsidiaria de la nueva matriz, Alphabet en la reordenación que sufrió el gigante tecnológico californiano en verano de 2015.

La principal ventaja de estos dispositivos es que todos se conectan a Internet, y los clientes pueden controlarlos de forma remota desde sus smartphones o la web. Increíblemente útil para casas de verano, para vigilar a una mascota mientras estamos en el trabajo, o para subir la calefacción mientras en llegas del trabajo. También es muy útil para manejar diferentes temperaturas según se necesite si tenemos personas mayores o niños en casa.

Pero también es el punto débil, una actualización de software defectuosa o un servidor no disponible pueden hacer que la red de termostatos quede inoperante durante horas o días. Básicamente lo que está pasando estos días, justo cuando el invierno y olas de frío recorren el hemisferio norte. Y los clientes no están contentos.

En declaraciones a Nick Bilton, cliente de Nest además de reportero tecnológico del New York Times, la compañía afirma que el 99.5% de sus clientes han visto solucionado el fallo. Una nueva actualización llegó el día 11 de enero a los termostatos de Nest de todo el mundo, pero no a todos.

La solución publicada por la compañía no basta con simplemente reiniciar el termostato. Hay que pasar por una guía de nueve puntos en los que restablecer los valores de fábrica del Nest, enchufar un cable USB para cargar el dispositivo con un cargador o una batería externa, y luego conectarlo a la Wi-Fi de nuevo. Algo trivial si te mueves con tecnología, pero fuera del alcance de la mayoría de las personas.

El fallo es el mismo, o uno muy similar, al que sucedió en invierno de 2013-2014, cuando muchos usuarios reportaron caídas de batería o del servicio.

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