El desastre de Concord ha dejado una marca bastante profunda en PlayStation; en especial, en su estrategia vinculada con los juegos como servicio. Tras el fallido debut del título —que sería el fracaso más caro en la historia de la compañía— y el cierre del estudio a su cargo, algunos de los ejecutivos más importantes de Sony Interactive Entertainment (SIE) reflexionaron sobre el caso y qué medidas piensan adoptar para que no se repita en el futuro.
Durante una llamada con accionistas tras la presentación de los resultados financieros del último trimestre, Hiroki Totoki, actual presidente de SIE y jefe de operaciones y finanzas de Sony Group, se pronunció sobre el paso en falso que significó Concord.
El directivo explicó que al lidiar con propiedades intelectuales nuevas, es imposible saber cómo las recibirá el público hasta que llegan al mercado. Aun así, remarcó que PlayStation debería establecer más etapas de evaluación interna y de pruebas con los usuarios antes de lanzar un nuevo juego como servicio. Algo que, sostuvo, debió haber ocurrido antes con Concord.
Totoki también reconoció que el funcionamiento aislado entre los distintos departamentos corporativos de SIE podría haber influido en el fiasco del título de Firewalk Studios. "Tenemos una organización compartimentada, por lo que ir más allá de los límites de esas organizaciones en términos de desarrollo y ventas, creo que podría haber sido mucho más fluido", indicó.
PlayStation quiere evitar nuevos desastres con sus juegos como servicio

Otro punto interesante sobre el que se enfocó el presidente de SIE al hablar del fracaso de Concord —y del futuro de la compañía en los juegos como servicio—, fue el de optimizar la elección de fechas para el lanzamiento de estas propuestas. Totoki remarcó que el objetivo a futuro es elegir mejor las ventanas de estreno en PlayStation, tanto entre títulos propios como de terceros, para evitar que se canibalicen y se perjudiquen mutuamente en ventas.
El ejecutivo remarcó que PlayStation aún está aprendiendo a navegar en un segmento tan competitivo como el de los juegos como servicio. Y lo ocurrido con Concord ha sido un bofetón lo suficientemente fuerte como para que la compañía japonesa lo recuerde por mucho tiempo.
Otro directivo que se refirió al asunto fue Sadahiko Hayakawa, vicepresidente senior de finanzas de Sony. El susodicho destacó que este año la empresa vio lo bueno y lo malo del mercado de juegos como servicio con los estrenos de Helldivers 2 y Concord, y que todo sirve para evolucionar y mejorar.
"Vamos a compartir las lecciones que aprendimos de los éxitos y fracasos con todos nuestros estudios, incluso en las áreas de gestión del desarrollo de títulos, así como en el proceso de agregar continuamente contenido ampliado y escalar el servicio después de su lanzamiento para fortalecer nuestro sistema de gestión", explicó.
¿Qué pasó con Concord?

El desastre de Concord no fue uno más dentro de la industria de los videojuegos. El hero shooter de Firewalk Studios se lanzó a fines de agosto tras más de 8 años de desarrollo, pero PlayStation lo retiró de las tiendas apenas dos semanas después de su debut. La firma desconectó los servidores y emitió reembolsos a todos los jugadores que lo compraron.
El juego no solo padeció de una muy deficiente campaña de promoción, en un momento en el que el género se encuentra superpoblado de alternativas, sino también la decisión de ponerlo a la venta a cambio de 40 dólares. Un error garrafal, considerando que la mayoría de las propuestas de este tipo son free-to-play.
Esto llevó a que Concord vendiera menos de 25.000 copias en PS5 y PC tras su lanzamiento, fulminando cualquier posibilidad de éxito. A fines de octubre, Hermen Hulst, co-CEO de PlayStation, anunció el cierre de Firewalk Studios y la cancelación definitiva del juego.
Según reportes extraoficiales, el desarrollo de Concord se habría visto plagado de inconvenientes prácticamente desde su inicio. No obstante, el estudio los habría edulcorado valiéndose de una supuesta cultura de positivismo tóxico. Se estima que el título habría costado unos 400 millones de dólares, y que al menos la mitad de ese monto la habría aportado Sony.
