Nintendo ha actualizado su política de privacidad para la llegada de GameChat, la función de la Switch 2 que permite jugar con amigos mientras grabamos con la cámara o compartimos la partida. Lógicamente, por el lenguaje utilizado en los términos del servicio, muchos usuarios se han alarmado. ¿Nintendo me va a escuchar? ¿Qué pasa con mi privacidad?

Bueno, lo cierto es que es dinámica común en la industria. Nintendo aclara en los términos y condiciones de uso que puede recopilar, monitorear y grabar audio y video de sus sesiones de chat con otros usuarios para brindar un entorno seguro y protegido y, además que, cuando un usuario se comunica con la compañía, pueden monitorear y registrar esas interacciones con fines de control de calidad.

Eso ha despertado las alarmas, pero la realidad es que en los servicios de comunicación de las consolas es algo habitual. Lo es, además, dentro de los propios chats de voz de muchos juegos. Pero eso no quiere decir que al otro lado haya un señor escuchando y viendo nuestras partidas.

Nintendo se suma a otras compañías en la monitorización de los chats

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La realidad es que se utilizará para evitar que se puedan usar este tipo de servicios para fines ilícitos o para acosar o abusar de otra persona. Por ejemplo, Call of Duty: Warzone lo incluye, y funciona de forma automática: cuando detecta que un usuario está haciendo un uso abusivo de las comunicaciones, se enfrenta a un baneo de 14 días en los que no podrá usar el chat de voz.

Lógicamente, muchos usuarios no están muy contentos con la situación, pero tiene cierto sentido que se incluyan este tipo de cláusulas para la moderación. No se puede moderar algo si no se tienen acceso a ello, por lo que es lógico que Nintendo pueda monitorizar los reportes de los usuarios, aunque seguramente se haga de forma autónoma y sin intervención de nadie.

Ahí queda el debate de sí los chats de voz de los juegos necesitan ser moderados o no, sobre todo cuando hablamos de títulos +18 en los que, incluso las voces de juego son más violentas que lo que hablan los jugadores en los chats, pero dadas las políticas de privacidad de muchos países, es un trámite que parece hay que pasar por él. Y ni Nintendo ni ninguna de las grandes son ajenas a esto.