Xiaomi ha comenzado a probar sus robots humanoides en el campo de la producción real. El gigante asiático confirmó que integró las primeras unidades directamente en las plantas donde fabrica el SU7. Al igual que los trabajadores humanos, los robots están intentando ganarse el puesto en la línea de montaje para ver si de verdad pueden mejorar la productividad en la fábrica.

El presidente de Xiaomi, Lu Weibing, aprovechó el Mobile World Congress en Barcelona para confirmar que sus robots humanoides ya trabajan en la línea de producción. En una entrevista con CNBC, Weibing reveló que estos modelos son capaces de completar el 90% de las tareas asignadas en apenas tres horas. Las unidades se centran en trabajos repetitivos, como apretar tuercas o mover materiales de un punto a otro.

El jefe de Xiaomi añadió que los robots están mejorando la productividad en sus plantas. "Para integrar robots en nuestras líneas de producción, el mayor reto es que sigan el ritmo", declaró Weibing. "En la fábrica de coches de Xiaomi, cada 76 segundos sale un coche nuevo de la línea de montaje. Los dos robots humanoides son capaces de seguir nuestro ritmo".

Pese al optimismo, Xiaomi prefiere no lanzar las campanas al vuelo todavía. El propio Weibing ha rebajado las expectativas comparando a estos robots con becarios que están ahí para aprender y demostrar que sirven. Por ahora no tienen un contrato fijo en la estructura de la planta, aunque podrían reemplazar a los humanos realizando tareas peligrosas o físicamente imposibles en un futuro no muy lejano.

Los nuevos becarios de Xiaomi son dos robots humanoides

La compañía está echando mano de las versiones más recientes del CyberOne, un robot humanoide que presentó en 2022. Este dispositivo de 1,77 metros y 52 kg cuenta con proporciones similares a las de un humano adulto. Sus articulaciones con 21 grados de libertad le permiten caminar, moverse con agilidad y manipular objetos, mientras que el sistema Mi-Sense AI se encarga de interpretar el entorno y responder a interacciones.

La estrategia de Xiaomi la coloca al nivel de otras empresas como Foxconn, BYD o Hyundai, que compiten por montar las primeras fábricas oscuras. También conocidas como lights-out factories, estas plantas de producción están diseñadas para operar sin personas. Su nombre proviene de la idea de que no se necesitan luces ni infraestructura humana, puesto que los robots funcionan en la oscuridad, sin turnos ni descansos.

Durante el último año, la evolución del hardware ha sido agresiva en China. Mientras que en 2025 todavía veíamos prototipos con problemas de equilibrio y movimientos torpes, las versiones de 2026 han dado un salto abismal en motores de articulaciones y sistemas de batería. Empresas como Unitree, XPeng y la misma Xiaomi ya cuentan con robots humanoides capaces de operar en entornos complejos a una velocidad que Occidente envidia.

De acuerdo con analistas de RBC Capital Markets, el negocio de robots humanoides moverá unos 9 billones de dólares para 2050 y China apunta a quedarse con el 60% del mercado. La ventaja de Xiaomi, BYD o Foxconn es que pueden probar sus máquinas en sus propias plantas de electrónica y coches en tiempo real.