Google ha lanzado la Fitbit Edge, su nueva pulsera de actividad que sustituye a la Fitbit Charge 6. El gigante tecnológico quiere ocupar ese punto medio entre relojes inteligentes y bandas de actividad más básicas con un dispositivo que promete llevar un registro de tu salud. Con 11,5 mm de grosor, siete días de batería y un precio menor a 180 euros, Google intentará competir contra Xiaomi y otras empresas que dominan en este sector
Según el anuncio oficial, la nueva Fitbit Edge debuta con una pantalla ovalada de 1,34 pulgadas y una interfaz reconstruida de cero. En términos de diseño, la pulsera incluye una carcasa de aluminio reciclado de 11,5 mm de grosor que pesa menos de la mitad de un Apple Watch Series 12. El cuerpo sigue la curvatura natural de la muñeca, lo que permitirá usarla todo el día e incluso durante el sueño.
Pasando a la pantalla, el panel Hybrid OLED ofrece un 46% más de área visible respecto a los Fitbit de generación anterior y cuenta con el brillo suficiente como para visualizarse bajo la luz directa del sol. Otro cambio que encontramos en el Fitbit Edge es el nuevo botón lateral físico, que ahora cuenta con retroalimentación táctil y permite acciones rápidas, como pausar un entrenamiento sin que tengas que tocar la pantalla.

El Fitbit Edge se inspira en el Pixel Watch 5
La parte más interesante es el software, ya que Google ha rediseñado la interfaz de usuario basándose en la lógica del Pixel Watch 5. El objetivo es que las funciones más importantes estén disponibles con menos toques, reduciendo la navegación entre menús.
La pantalla principal ofrece información relevante como el conteo de pasos, acceso a entrenamientos y otras métricas de actividad para que no tengas que abrir las aplicaciones para consultar los datos. También integra Google Maps, controles multimedia y notificaciones de llamadas o mensajes, similar a lo que ya hace Xiaomi con sus pulseras inteligentes.
Pasando a las funciones, el apartado deportivo concentra casi todas las novedades del Fitbit Edge. El rastreador reconoce más de 50 modos de ejercicio con guía en tiempo real, los cuales van desde pilates hasta zonas de frecuencia cardíaca para entrenamientos con intervalos. La pulsera también ofrece un sistema de detección automática capaz de identificar hasta 100 tipos de actividad, aunque el usuario olvide pulsar el inicio.


En la parte de la salud, Google ha colocado sensores para ECG, pulso óptico continuo y temperatura cutánea nocturna, que se complementan con el análisis de las fases del sueño para ofrecer una estimación del nivel de recuperación cada mañana. La pulsera también vigila tendencias de presión arterial, resistencia a la insulina y frecuencia cardíaca en segundo plano, mientras que la integración con Google Health Premium ayuda a interpretar los datos y ajustar tus rutinas físicas.
Por último, la batería aguanta hasta siete días con una carga, pero si te quedas sin pila, cinco minutos de carga magnética rápida proporcionan hasta un día adicional de autonomía. El Fitbit Edge es el primer dispositivo reparable de la marca y permite sustituir la batería.



Precio y disponibilidad
Google confirmó que el Fitbit Edge tendrá un precio de 180 dólares (unos 162 euros) y estará disponible a partir del 27 de octubre de 2026. Los usuarios pueden elegir entre cuatro acabados (Obsidian, Fog, Olive y Canyon) y correas intercambiables de varios colores que incluyen la típica Active Sport, Performance Loop, una variante magnética y una correa metálica en colores dorado y plateado.
