Desde que Donald Trump asumiera el cargo como Presidente de Estados Unidos el pasado 20 de enero de 2025, no ha dejado de dar titulares a la prensa de todo el mundo. Una de sus decisiones más polémicas fue instaurar un régimen de terror desplegando por todo el país al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas. El ICE. Y si su comportamiento no era suficientemente reprochable, con actitudes chulescas, armados hasta los dientes y con tácticas de otros tiempos, ahora nos enteramos de que emplean datos privados para localizar a ciudadanos susceptibles de ser deportados de Estados Unidos. Para ello emplean una herramienta digital. Una app llamada ELITE, creada por la también polémica Palantir.
Lo que antes se conocía como “la migra”, ahora se conoce como ICE, hielo en inglés, por sus siglas. Immigration and Customs Enforcement. La administración de Trump ha convertido esta agencia federal en un arma para atemorizar a los propios estadounidenses. Saltándose leyes y actuando a placer. En ocasiones, con la connivencia de jueces y políticos, que justifican sus actos. El ICE persigue a supuestos migrantes para deportarlos. Pero, ahora, saltándose las normas y protocolos que antes respetaban. En varias ocasiones han cometido errores, atribuyendo falsas identidades, delitos inventados o, simplemente, sin respetar la edad de los detenidos, forzando a separar familias o deteniendo a personas que habían nacido en suelo norteamericano.
A las redadas violentas, detenciones de ciudadanos estadounidenses, especialmente minorías étnicas, y muertes bajo custodia, se les unen los homicidios de Renee Nicole Good (madre y escritora de 37 años) y Alex Pretti (enfermero de 37 años). Ambos tiroteados en Minneapolis. Pero si todo esto no era suficiente, ahora se les une otra nueva polémica. El uso de datos privados facilitados por la empresa que los custodia, Palantir, que ha creado una aplicación para ICE.
ELITE, un ‘Google Maps’ para redadas de ICE

ELITE significa Enhanced Leads Identification and Targeting for Enforcement. Que podríamos traducir como identificación y selección mejoradas para la aplicación de la ley. Y es una aplicación creada por Palantir para ayudar al ICE a localizar y priorizar objetivos para detenerlos y deportarlos. Esto no debería ser un problema en sí mismo. La polémica está en qué datos utiliza esta aplicación para que la agencia federal de inmigración de Estados Unidos localice a sus “objetivos”.
El periodista Joseph Cox ha realizado un intenso trabajo de investigación para 404 Media. A partir de material interno del ICE y de testimonios de miembros de esta agencia, ha descubierto que ELITE se emplea para organizar redadas en vecindarios de las ciudades en las que están actuando. Casualmente, ciudades de corte demócrata, contrarias a Donald Trump. Como Chicago, Denver o Minneapolis. Y que esta suerte de ‘Google Maps’ de uso interno, y guardada con esmero, se alimenta de datos de varias fuentes públicas y privadas. Por ejemplo, del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS), del Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) o de programas médicos como Medicaid.
Hasta ahora, ICE ha empleado varias tácticas para detener a supuestos migrantes irregulares. Empezó deteniendo a ciudadanos a las salidas de los juzgados o de las propias oficinas del ICE. Cuando acudían a regularizar su situación o a realizar trámites legales. Luego decidieron realizar redadas a gran escala en almacenes, restaurantes, fábricas o en plena calle. Pero la respuesta ciudadana les ha llevado a crear una herramienta digital que agilice la búsqueda de “objetivos”.
Cómo funciona ELITE, la app de Palantir

Tal y como explica 404 Media y otros medios, ELITE combina datos de varias fuentes para ofrecer dos cosas. Primero, un mapa en el que ubica posibles “objetivos”. Y, segundo, un informe detallado de cada persona marcada en el mapa. Esas personas son puntuadas, de 0 a 100, en función de varios parámetros, para priorizar zonas y futuras detenciones. Además de información del Departamento de Salud, de Medicaid o del Servicio de Inmigración, la app se nutre de datos recopilados por inteligencia artificial y rastreadores que analizan las redes sociales de las personas buscadas. También datos de nacimiento, residencia conocida, datos de empleo, etc.
Y para que la parte tecnológica sea más eficaz, ICE contrata a terceros, como investigadores privados o cazarrecompensas, para que verifiquen las direcciones físicas y los datos facilitados por las distintas agencias federales. Así corrigen la puntuación inicial para mejorar la fiabilidad de ELITE y mejoran la fiabilidad de este ‘Google Maps’ centrado en Estados Unidos. Todo ello con un presupuesto de 160 millones de dólares en contratos privados.
Una vez consultada la información, el ICE puede seleccionar personas individualmente o marcar una zona concreta en el mapa para mostrar a todos los individuos dentro del perímetro elegido. Con hasta un máximo de 50 individuos por redada. La aplicación es tan detallista que ofrece porcentajes de fiabilidad de la información que ofrece. De esa manera, los agentes del ICE pueden decidir si acudir a esa dirección o no. Incluso cuenta con filtros por grupo étnico para detener a colectivos específicos.
Por su parte, la ciudadanía intenta hacer frente al ICE empleando aplicaciones como Telegram o Signal para evitar ser identificados por las autoridades. Con anterioridad, habían empleado otras aplicaciones para comunicarse entre sí o para denunciar los abusos del ICE. Pero la administración Trump se encargó de pedir su retirada de las tiendas de aplicaciones. La más popular es ICEBlock.
Qué es Palantir y dónde está la polémica
La empresa que ha diseñado y creado ELITE es la estadounidense Palantir. O, mejor dicho, Palantir Technologies. Cofundada por Peter Thiel y Alex Karp, entre otros, era poco conocida hasta ahora. Pero se ha dado a conocer recientemente por los miles de millones acumulados en contratos con la administración Trump. Y, en las redes sociales, por las sucesivas y polémicas declaraciones de Alex Karp, cofundador y director ejecutivo de Palantir. Entre otras cosas, ha defendido las actuaciones del ICE, apoya una política de inmigración “justa, pero rigurosa”, ha declarado que “la inteligencia artificial acabará con la inmigración” y ha reconocido que sus contratos con Estados Unidos e Israel han dado pie a que “nuestro producto se utilice en ocasiones para matar a personas”.
Desconocida por muchos, al darse a conocer al gran público, Palantir ha sido criticada por la gran cantidad de información a la que tiene acceso. Precisamente, la app ELITE se nutre de datos de salud, migración y seguridad a los que ya tenía acceso previamente gracias a los muchos contratos firmados con la administración Trump. La clave está en el uso de esos datos, cruzándolos entre sí para obtener perfiles sin consentimiento explícito. Esos datos se utilizaron para algo para lo que no se habían facilitado en origen.
En Europa, Palantir ha tenido problemas por sus violaciones del Reglamento General de Protección de Datos (por sus siglas en inglés GDPR). Durante la pandemia de COVID, varios contratos sanitarios con Reino Unido y otros países fueron criticados por la falta de garantías en el respeto a la normativa europea. En 2023, el Tribunal Constitucional Federal de Alemania declaró que el uso que hacía de los datos de sus clientes era inconstitucional. Los jueces criticaron que su infraestructura de almacenamiento es imposible de auditar. Y en 2024, la Europol suspendió su colaboración con Palantir por su falta de privacidad y de registros transparentes.
