Si tienes un ordenador con unos años encima, probablemente hayas notado que Windows 11 no siempre responde tan rápido como querrías. Esto se hace evidente para quienes vienen de Windows 10 y tienen solo 8 GB de RAM, una característica que no es suficiente para levantar el sistema operativo. Afortunadamente, Microsoft ha lanzado una nueva función en su actualización más reciente que promete mejorar el rendimiento.

Normalmente, cuando abres el menú Inicio o despliegas el panel de notificaciones, el procesador suele estar en reposo para ahorrar energía. En ese momento hay un pequeño retraso (lag) hasta que el sistema se pone a pleno rendimiento. Es ahí donde entra el Perfil de Baja Latencia (Low Latency Profile), una función que puede disparar la velocidad de tu procesador en cuestión de milisegundos para no sufrir ese lag.

El Perfil de Baja Latencia forma parte de la iniciativa Windows K2 para mejorar el rendimiento de Windows 11. Aunque no existe una descripción detallada de su funcionamiento, Microsoft utiliza un concepto que es común en los smartphones. Este perfil maximiza la velocidad del procesador entre uno y tres segundos para reducir retrasos en acciones como abrir aplicaciones, ventanas o el menú Inicio.

Windows 11 velocidad

Qué tan rápido es el Perfil de Baja Latencia

Según las primeras pruebas, la función aumenta hasta un 40% la velocidad en que abre una app y hasta en un 70% el tiempo en que se abre el menú Inicio o contextual (clic derecho). Todo esto suena muy bien para un equipo moderno, pero ¿qué pasa con ordenadores viejos con 8 GB de RAM?

Para comprobarlo con hardware real de hace una década, Windows Latest puso a prueba el Perfil de Baja Latencia en un Lenovo ThinkCentre M700 Mini. Este portátil, con Intel Core i3-6100 de sexta generación y 8 GB de RAM, es un ordenador de gama de entrada que se lanzó hace una década y todavía es muy común entre quienes no han actualizado su hardware.

En las primeras pruebas, la función de baja latencia acelera el menú Inicio, el buscador del sistema operativo y el panel de notificaciones. Todas las ventanas se desplegaron con más fluidez y en menor tiempo, comparado con la versión actual de Windows 11. Lo mejor de todo es que la temperatura y consumo energético del procesador no se dispararon durante esas interacciones.

Cómo activar esta mejora en tu PC con Windows 11

Para habilitar el Perfil de Baja Latencia, lo único que necesitas es tener instalada la actualización de Windows 11 de junio de 2026 (KB5094126). Si tienes las actualizaciones automáticas activadas, es probable que ya cuentes con la función, por lo que solo necesitas descargarte el programa HWiNFO para probar el rendimiento.

Con el sistema actualizado, abre la app HWiNFO y observa si hay picos de frecuencia cada vez que interactúas con el menú Inicio o el buscador. Si el pico no aparece, Microsoft todavía no ha activado la función en tu equipo mediante su sistema de despliegue progresivo.

Para forzar la activación, descarga ViVeTool desde su repositorio oficial en GitHub, extrae los archivos en C:\ViVeTool, abre el símbolo del sistema como administrador, navega hasta esa ruta con cd C:\ViVeTool y ejecuta el siguiente comando: vivetool /enable /id:58989092. Reinicia el equipo y vuelve a comprobar HWiNFO.

Windows Latest menciona que las mejoras en velocidad son más evidentes en ordenadores viejos, como el ThinkCentre M700. Si tienes un equipo viejo y quieres darle una oportunidad a Windows 11, el Perfil de Baja Latencia puede convertirse en tu mejor aliado.