Los equipos gaming también se ponen al servicio de la ciencia

El ámbito científico resulta vital en la lucha contra determinadas enfermedades. Los equipos gaming, por su potencia y versatilidad, pueden ser de gran utilidad en el avance de la búsqueda de sus curas.

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Por sus exigencias durante el juego, los equipos gaming requieren las mejores especificaciones técnicas, potentes procesadores, las mejores tecnologías de almacenamiento y RAM, las tarjetas gráficas más avanzadas o los periféricos que contribuyan a que pasar varias horas delante del ordenador, se haga de una manera más cómoda.

Sin embargo, equipos con estas características no se limitan únicamente a un uso. Imaginemos todo lo que podemos hacer si son capaces de rendir al más alto nivel cuando la situación es exigente. De hecho, pueden ser utilizados por programadores o por personas que se dedican a la edición de vídeo. Pero también pueden ponerse al servicio de la ciencia, y convertirse en los vehículos necesarios para los más asombrosos descubrimientos y estudios que, sin duda, pueden contribuir a cambiar la historia de la humanidad.

Ayudar durante la crisis del coronavirus

La epidemia de la COVID 19 que ha afectado prácticamente a todo el mundo, ha obligado a millones de personas a permanecer en casa. En una situación como esta, tener los entretenimientos suficientes son la clave para que sea lo más llevadero posible. Todos aquellos apasionados del gaming, pueden darle una segunda utilidad a sus potentes equipos gaming.

Folding Home propone usar la capacidad de los ordenadores personales para realizar simulaciones y cálculos en el estudio de enfermedades.

Folding Home es un ejemplo de ello. Este proyecto nació hace más de 20 años en la universidad americana de Standford y lo que propone es usar la capacidad de los ordenadores personales para realizar simulaciones y cálculos de plegamiento proteico relevantes a enfermedades como el cáncer, el ébola o el alzheimer. En este momento se centra también en la COVID 19.

Ante la imposibilidad de tener un ordenador lo suficientemente potente para realizar estas investigaciones cualquier usuario desde su casa, tenga conocimiento científico o no, puede colaborar a través del uso de su propio ordenador personal.

Para unirse a Folding Home, sólo hay que descargarse un programa que te facilita la propia organización y que apenas requiere capacidad del equipo, ejecutándose con una prioridad mínima. A través de este programa, el ordenador doméstico se conecta a un servidor del que recibe pequeños bloques de datos y va realizando los cálculos necesarios. Una vez finaliza, en turnos que pueden ir de unas horas a varios días, vuelve a enviar los resultados y descarga un nuevo bloque.

La exigencia del cálculo de los datos se decide en función de dos motivos: el primero es la voluntad del propietario del equipo, si necesita utilizar otro programa que comprometa el rendimiento, podrá reducir la capacidad destinada al proyecto Folding Home. El segundo son las capacidades del propio equipo: cuando más potente sea, más exigente podrá ser el bloque de datos.

Por lo general, la mayoría de ordenadores que forman parte del proyecto de ayuda científica son ordenadores corrientes, portátiles o de sobremesa y con una configuración normal. Imaginemos lo que sería capaz de hacer un ordenador gaming, que incorpora potentes procesadores y otros componentes que le permiten realizar casi sin ningún esfuerzo cualquier tarea, por exigente que sea, o permanecer encendidos durante periodos largos de tiempo como sucede durante torneos online.

¿Qué puede ofrecer un equipo gaming?

Los equipos gaming son considerados auténticas máquinas, tanto los de sobremesa como los portátiles. Además de por dentro, por fuera también han estilizado su diseño con equipos cada vez más ligeros como el HP OMEN 15, un portátil de 15” que sólo pesa dos kilos y medio.

Sin embargo, la reducción de peso de los nuevos equipos no ha conllevado una reducción de prestaciones. Por ejemplo, reduciendo los marcos, se consigue aprovechar más la pantalla y consiguiendo un mayor número de pulgadas sin aumentar las dimensiones.

Imaginemos lo que podría ayudar a la ciencia un ordenador gaming, con potentes procesadores y otros componentes que le permiten realizar cualquier tarea casi sin ningún esfuerzo.

En su interior, el nuevo HP OMEN 15 cuenta con un procesador Intel de novena generación que asegura el rendimiento fluido y seguro durante la ejecución de cualquier tarea. En segundo lugar cuenta con una unidad SSD PCI que ayuda tanto a un arranque increíblemente rápido como a la carga de procesos complicados de un juego o un programa exigente. Por último, cuenta con una memoria RAM DDR4 de hasta 32 GB que agiliza mucho el rendimiento, especialmente durante la multitarea.

Periféricos multifunción

Si estamos pensando en completar nuestro setup gaming, es un error pensar que los periféricos sólo nos vayan a servir para una única función: jugar.

Por ejemplo, un monitor como el OMEN 27i tiene el tamaño perfecto desde para editar vídeos o usar programas de diseño gráfico, hasta ver contenido multimedia. Para mejorar la experiencia influye la tasa de refresco de hasta 165 Hz con un tiempo de respuesta de tan sólo 1ms.

El último ejemplo de versatilidad es la alfombrilla del ratón. No estamos acostumbrados a ver otro uso de una alfombrilla pero,¿sabéis que podemos cargar nuestro ratón o incluso un teléfono que admita carga inalámbrica? Eso es lo que hace OMEN Outpost Mousepad, capaz de cargar, por ejemplo, nuestro ratón OMEN en sólo 2,5 horas.

Una vez que hemos elegido nuestro equipo gaming, invirtiendo en las mejores prestaciones, sólo depende de nosotros limitarlo a un sólo uso o, sacarle el mayor partido posible. Y si encima ayudamos a los demás, mejor que mejor.