“Robutt”, el trasero robótico que se sienta en tus asientos antes que tú

Ford presenta el robot que ayuda a alargar la vida de sus asientos.

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Un coche tiene que ser cómodo. Parece algo tan obvio que muchas veces incluso lo damos por hecho. Nos centramos tanto en la estética, la seguridad, los acabados o el motor, que muchas veces se nos olvida tener en cuenta cosas tan fundamentales como la durabilidad y la comodidad. En un mundo en el que las cosas cada vez van más deprisa y donde la obsolescencia programada marca el ritmo del mercado, apostar por que los coches duren más demuestra mucho valor. Y son esos pequeños grandes detalles los que para Ford marcan la diferencia.

Con la innovación como bandera, Ford continúa sorprendiéndonos con su pasión por las cosas bien hechas. ¿Que cuál es su nueva apuesta? Un robot que ayuda a mejorar la vida de sus asientos. Conocido como “Robutt”, por haber sido concebido para imitar un trasero humano, es capaz de recrear a la perfección los movimientos que haría cualquier pasajero para subir y bajar del coche.

Tal y como nos cuenta Svenja Fröhlich, ingeniera de durabilidad en la sede europea de Ford en Colonia (Alemania), actualmente analizan la forma en que los pasajeros se suben y bajan de un vehículo usando alfombrillas de presión, capaces de generar un mapa exacto de los patrones de comportamiento tanto de la persona sentada al volante como del resto de los pasajeros. Después, teniendo en cuenta toda esa información, preparan un test único para medir la durabilidad y resistencia de los asientos.

Pero la comodidad también se puede medir. Usando este “culo metálico” también es posible medir la deformación exacta del asiento y la suavidad que ofrece cuando una persona se sienta en él. El trabajo de “Robutt” es sentarse y levantarse del asiento que está siendo probado como lo haría cualquier pasajero unas 25.000 veces. Un test que equivaldría a 10 años de uso y que tarda 3 semanas en completarse. Toda la innovación y eficiencia de Ford en un robot creado para llevar al siguiente nivel la experiencia del usuario y mantener un altísimo estándar de calidad.

“Robutt” está basado en el trasero de un hombre de tamaño medio e inicialmente se puso en marcha como parte de los test realizados en el nuevo modelo Fiesta para analizar de forma detallada cada una de las tensiones que el asiento tendrá que soportar en el mundo real. Aunque gracias a su éxito se está usando ya en todos los vehículos Ford en Europa.

“Desde el primer momento en que subimos a un coche, el asiento crea una sensación de comodidad y calidad”, asegura Svenja, y Ford también quiere estar ahí. Ante un futuro lleno de retos y sin perder su identidad, Ford mantiene siempre la vista fija en lo que realmente importa: las personas.