Debemos apostar por una transformación digital inclusiva

Caixabank no quiere dejar a nadie atrás en la carrera por la digitalización.

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Hace tiempo que la digitalización de nuestras vidas llegó para quedarse. Cada vez son más personas las que tienen acceso a las ventajas que ofrecen las nuevas tecnologías, y cada vez un número mayor de empresas se suman al reto de la transformación digital, beneficiosa tanto para las compañías como para sus trabajadores y clientes.

La digitalización puesta al servicio de la sociedad no solo contribuye al ahorro de tiempo por medio de la automatización de procesos o a la mejora de la accesibilidad, sino que puede hacer mucho más por nosotros. El uso que hacemos de la tecnología tiene un papel fundamental en qué caminos tomará su desarrollo y es imprescindible recordar que tan necesario es evolucionar como no dejar a nadie atrás.

En este marco, CaixaBank apuesta por aprovechar la tecnología para crear una banca más inclusiva y socialmente responsable. En el estudio sobre éxito empresarial realizado por Advice Strategic Consultants en los países de la OCDE, la compañía española se sitúa como líder en creación de productos, servicios y tecnologías para la transformación digital. Siendo también la entidad que mejor forma a sus empleados y a la sociedad en este ámbito. Un esfuerzo que, compartido por todas las empresas, podría llegar a crear hasta 500.000 empleos más cada año y llevar a España a alcanzar su máximo potencial de crecimiento, según asegura el informe.

Una digitalización que cuenta con todos

Parece evidente que la tecnología tiene mucho que hacer por la economía y la sociedad. Pero para que esas ventajas se materialicen de forma correcta es imprescindible que las empresas se hagan cargo de la responsabilidad que les corresponde a la hora de dirigir el rumbo de estos avances hacia un reparto equitativo de sus beneficios.

La transformación digital no debe consistir únicamente en incorporar nuevas tecnologías, sino en hacerlo de la forma adecuada. Y en el área financiera la idea de la inclusión digital cobra un protagonismo fundamental. CaixaBank lo sabe muy bien, y por eso se esfuerza en llevar a cabo una digitalización equitativa y democrática. Además de fomentar la innovación, la transparencia y la cercanía con sus clientes a través de su red de oficinas urbanas Store, la compañía ha decidido reforzar también su red de oficinas rurales con el modelo AgroBank, que tiene como objetivo garantizar la sostenibilidad de su modelo de inclusión financiera.

Con acciones como esta no solo buscan acercar los productos y servicios financieros a los puntos más remotos de España, ya que las oficinas rurales también tienen un enorme protagonismo dentro de la acción social que desarrolla la entidad. Gracias a la Obra Social “La Caixa”, que destina una partida presupuestaria específica a las redes de oficinas de los distintos territorios, cada centro promueve actividades destinadas a fortalecer el tejido social en su zona de influencia. Una iniciativa de la que las poblaciones más dispersas no podrían beneficiarse sin el plan estratégico inclusivo de la entidad, que tiene en cuenta todas las particularidades de nuestra sociedad y nuestros territorios.

El papel activo de la educación

Este plan de acción llevado a cabo por Caixabank también se apoya en la ampliación de la cultura financiera como herramienta para conseguir una transición a la cuarta revolución industrial lo menos traumática posible. Un esfuerzo que, para que resulte efectivo, debe llevarse a cabo a través de los canales adecuados, especialmente en colectivos desfavorecidos.

El Plan de Cultura Financiera de CaixaBank se orienta a ayudar a los ciudadanos, sea cual sea su situación, a tomar las mejores decisiones respecto a sus finanzas. Algunas de sus iniciativas pasan por la creación de material didáctico específico para los más jóvenes, como series de cuentos o cómics y los vídeos de Finanzas para followers o la campaña De tú a tú, que distribuyen mediante los distintos canales digitales. Pero el esfuerzo de la transversalidad en aras de una inclusión social real en materia financiera para también por otros ejemplos que también forman parte de este plan, como los talleres de educación financiera básica para colectivos vulnerables en riesgo de exclusión social o los materiales de formación adaptados a personas con discapacidad intelectual.

El marcado carácter social de los compromisos de CaixaBank con una transformación digital inclusiva e integral no resulta, sin embargo, una sorpresa. Ya que los esfuerzos por llevar a cabo una gestión financiera sostenible y socialmente responsable llevan años marcando los objetivos de la compañía y valores como la calidad, la confianza o el compromiso forman parte de su ADN. Algo con lo que están de acuerdo un 31,9% de sus clientes particulares, que perciben a CaixaBank como la entidad financiera más comprometida socialmente, según un informe de Inmark.

La compañía ya ha confirmado que continuará trabajando en esta línea en el nuevo año y que este modelo de banca responsable continúa presente en su plan estratégico, junto a otros objetivos complementarios como la transparencia con los clientes, la diversidad, la cultura o la inclusión financiera que antes mencionábamos.