El gran reto al que se enfrentan las startups: la financiación y cómo conseguirla

  • Muchas startups abren procesos de financiación para así aumentar el capital y poder seguir creciendo.

  • A finales del mes de octubre, Bnext llevará a cabo una campaña de equity crowdfunding para afianzar su presencia en el país y dar el salto a México.

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Para sacar un proyecto adelante no solo es necesario tener una buena idea. Casi igual de importante es tener el dinero suficiente para pasarla de la mente de unos pocos a algo real, tangible y que pueda ser disfrutado por todo el mundo.

Para lograr esa meta, son muchas las empresas que acuden a las diferentes fórmulas de financiación que actualmente existen para ampliar su capital. La contraprestación no siempre es la misma y va desde la participación en la propia empresa hasta otras más “desinteresadas”.

Dentro del primer grupo, una de las salidas más utilizadas es la de acudir a una firma o fondo de Venture Capital, o incluso los Business Angels, a través de una operación financiera en el que se aporta una cantidad de dinero a las startups o empresas a cambio de una participación en la propia compañía. El riesgo es mutuo, pero es una solución que satisface a ambas partes y en corto plazo de tiempo.

Otra de las vías de financiación, más reciente, a la que acuden tanto empresas, startups como personas con proyectos particulares es el equity crowdfunding que se diferencia del crowdfunding habitual en el tipo de contraprestación. Mientras que el crowdfunding suele ofrecer un acceso prioritario al producto o servicio que se quiere financiar, el equity crowdfunding ofrece una participación en el capital de la empresa.

Uno de los casos más conocidos de equity crowdfunding es el de la empresa de calzado Muroexe, que fue capaz de levantar un millón de euros de inversión en tan sólo 48 horas, logrando la mayor ronda de financiación en España. Con aportaciones que iban desde los 60 hasta los 50.000 euros, la compañía logró superar en pocas horas la cantidad inicial que había fijado: 200.000 euros.

Bnext, la última en sumarse al equity crowdfunding

En poco más de dos años de historia, Bnext se ha consolidado como una de las alternativas más fuertes a la banca tradicional. Con un modelo de negocio centrado en el usuario permite que, por ejemplo, se pueda sacar dinero desde cualquier cajero en el mundo sin pagar comisión o pagar en cualquier divisa sin tener que asumir las comisiones por el cambio de moneda que, en la mayoría de ocasiones, es abrumadora.

El interés suscitado en sus primeros años de vida ha permitido que, hace unas semanas, cerrara la ronda de financiación de Serie A más grande del sector fintech, con más de 22 millones de euros, y la segunda de esa serie del ecosistema emprendedor español, justo por detrás de Hawkers.

A pesar de que la inversión obtenida de algunos de los fondos internacionales ha sido un hito, Bnext no para. Para continuar su crecimiento y cumplir con su objetivo de expansión a México, la fintech española va abrir una nueva ronda de financiación vía equity crowdfunding (previsiblemente a final de mes), esta vez orientada a dar cabida en el capital a sus usuarios.

Para conseguirlo, volverá a confiar por segunda vez en Crowdcube. Ya en el año 2017 lanzó una campaña de 240.000 y que se completó en menos de 24 horas, lo que supuso un récord de la plataforma en España. Aquellos que ya invirtieron en la primera ampliación de capital a través de CrowdCube, se encuentran entre los usuarios más fieles a Bnext como reconoce Guillermo Vicandi, CEO de Bnext.

Estamos muy ilusionados de abrir nuestro capital a nuestros usuarios. El liderazgo de Bnext en España lo hemos conseguido en gran medida gracias a la confianza que nuestros usuarios han depositado en nosotros, y por esta razón, nos gustaría devolver parte de esta confianza permitiéndoles convertirse en inversores y ser parte activa de Bnext y de nuestros planes de futuro”.

A través de esta nueva campaña de financiación colectiva, Bnext espera poder seguir liderando el mercado español y dar el salto a México, donde tanto la situación social como la situación de la banca tradicional demanda la aparición de nuevos actores que faciliten las transacciones económicas de las personas.