Desde hace unas semanas viene una persona a ayudarme con la limpieza del hogar. Casi siempre estoy en casa y puedo abrirle la puerta pero hay ocasiones en las que tendré que irme antes. ¿Qué hago con las llaves? ¿A quién se las dejo? Entregarle a una persona que acabas de conocer las llaves de tu casa no es algo que me genere demasiada confianza. También puedo idear una estrategia de dejar las llaves en el buzón, y así la persona que venga a casa sólo tenga la llave del buzón. Al final decidí instalar una cerradura inteligente y desde entonces, todo es mucho más sencillo.
La búsqueda no fue demasiado complicada. Al final mi puerta es una puerta normal, no es acorazada y el bombín es también sencillo por lo que pude instalarla yo mismo. El modelo elegido era el Aqara 200 U200 Lite. Además es compatible con todos los principales ecosistemas, como Alexa o Google, por lo que se integra perfectamente con lo que tengo montado en casa.

Cerradura Inteligente Aqara 200 Lite, batería de seis meses. Control desde aplicación y apertura con NFC. Compatible con Alexa y Google. Tres modos de apertura: estándar, silencioso y rápido.
*Los precios pueden haber cambiado desde la publicación
Usos de una cerradura inteligente
La principal característica, y ventaja, de una cerradura inteligente es que tú puedes abrir la puerta cuando quieras, desde donde quieras, únicamente utilizando tu teléfono móvil.
De este modo, podemos controlar en todo momento quién entra o sale de casa, lo cual añade una capa de seguridad extra en nuestro domicilio. Por ejemplo, imagina que un familiar o un vecino quiere dejarte algo. Es tan sencillo como abrirle la puerta desde la aplicación de Aqara, que entre, lo deje y pueda salir de nuevo, tirando de la puerta. Y yo, desde el teléfono, también podemos cerrar con llave de nuevo.
Por supuesto que poner una cerradura inteligente tiene sus riesgos, pero son mínimos si los comparamos con las ventajas. Por ejemplo, ¿qué pasa si se queda sin batería? Muy sencillo, se puede utilizar la llave física para entrar.

¿Son hackeables? Como todo pero cumplen con altos estándares de seguridad que ponen muy complicado el acceso no permitido.
Aquara 200 Lite por poco más de cien euros
Aqara tiene un portfolio grande de cerraduras inteligentes. De hecho, del modelo Aquara 200 hay un modelo normal y uno Lite. Yo al final me he decidido por el Lite porque se ajusta más a lo que necesito, y tiene un precio inferior.
Tiene tres modos para cerrar: el modo estándar, el modo silencioso, perfecto si hay gente durmiendo en casa y para no despertarles, y el modo rápido, que abre la puerta en menos tiempo pero hace más ruido.
U200 Lite tiene un giroscopio incorporado que bloquea automáticamente la puerta cuando se cierra. Esta función de seguridad exclusiva de Agara garantiza que su hogar esté siempre protegido. También se puede programar el momento de cerrar la puerta.
Puedes abrir la puerta con la aplicación o con un dispositivo NFC, por ejemplo un móvil o un smartwatch. Para funcionar tiene una batería con una autonomía de 6 meses.
La instalación también es muy sencilla, tienes en la web el tutorial para hacerlo paso a paso. También en la web tienes un cuadro para ver la compatibilidad de tu cerradura y el grado de dificultad según el modelo.
