Desde el pasado 1 de enero, es obligatorio sustituir los triángulos de peligro por la nueva baliza V16 que tanto ha dado de que hablar durante los últimos meses. Si bien todos los conductores ya tienen (o deberían tener) una en sus vehículos y la preocupación sobre estos dispositivos ha disminuido, continúan habiendo muchas dudas en relación con su eficacia y vigencia. Sobre este último caso, y después de que se anunciara una lista de modelos cuya homologación ha sido retirada, la DGT ha confirmado que las balizas v16 también deberán pasar una especie de inspección periódica o ITV.
Tal y como revela la Dirección General de Tráfico (DGT) en un nuevo escrito directriz sobre el uso y la normativa de la baliza V16, estos dispositivos tienen un “gran impacto en la seguridad vial”. De hecho, la administración revisa y homologa, antes de su comercialización, aquellos dispositivos que cumplen con la normativa y que son aptos para su uso. Sin embargo, existe el riesgo de que los fabricantes hagan modificaciones en los dispositivos una vez la DGT haya aprobado su vigencia, lo que podría provocar que dejen de cumplir con las condiciones exigidas.
Es por ello que la DGT ha decidido realizar revisiones periódicas a todas las balizas V16 que están homologadas y, en caso de que sea necesario, descatalogar aquellas que no cumplen con la normativa. Esto es lo que ha pasado con cuatro modelos que ya se vendían en España y que ahora forman parte de una lista de balizas V16 deshomologadas.
¿Cómo revisará la DGT las balizas V16?

Probablemente, estés pensando que te tocará llevar la baliza V16 a la ITV para que comprueben que está homologada, o que deberás pasar un control obligatorio cada cierto tiempo para que puedan revisar si tu dispositivo cumple con la normativa, pero no es así.
La verificación de las balizas V16 no se realizará al conductor, sino al fabricante, que deberá someterse a una revisión presencial ante la DGT para que sea la administración quien determine si cumplen con la normativa. La Dirección General de Tráfico detalla que el control se llevará a cabo en las instalaciones del fabricante y que la primera tendrá lugar un año después de la homologación inicial. Después, las balizas V16 se revisarán cada dos años, ya sea de forma presencial, o mediante vía telemática: presentando la documentación necesaria.
¿Y qué comprobará la DGT? Las inspecciones se centrarán en que el fabricante cuenta con un Sistema de Calidad “que garantice el cumplimiento de un control eficaz de los procesos de fabricación”. También, que las balizas cumplan con las especificaciones técnicas necesarias. Y, por último, que estas mantienen “la efectividad de las comunicaciones entre los dispositivos V16 y la red pública de los operadores de telecomunicación, así como con la plataforma de vehículo conectado de DGT”. No está claro en qué afectará al conductor cuando una baliza no no supere una segunda o tercera homologación.
