A partir del 18 de octubre, Vodafone cambiará las condiciones de uso de sus tarjetas de prepago. Hasta ahora, las tarjetas tenían una vida útil de nueve meses desde su activación o desde su última recarga. Si pasaban esos nueve meses y no hacíamos ninguna recarga, se iniciaba un período de tres meses en el que sólo podíamos recibir llamadas, pero no hacerlas, y el saldo que tuviésemos pendiente quedaba congelado hasta que volviésemos a hacer una recarga de al menos 5 euros. Cuando terminaba esa prórroga de tres meses, se perdía el número.

Pues bien, según está informando Vodafone a través de mensajes de texto, ese plazo extra de tres meses se reducirá a sólo un mes. Con esta medida, Vodafone adopta las mismas condiciones que tiene Orange. Movistar es el operador más estricto en este sentido, ya que sus tarjetas prepago tienen una vida de 6 meses y una prórroga de 46 días.

Vía | Operador-es