Algunos de mis amigos, y supongo que varios que leen seguido Celularis, sabían que estaba esperando el Nokia 6300 para que sea mi teléfono. Hace un par de días que lo tengo, y si bien tuve poco tiempo, acá van las primeras impresiones sobre el equipo, antes de hacer una revisión a fondo.
Es uno de los teléfonos más sólidos que haya tenido en la mano. Se siente compacto y todo se mantiene en su lugar, sin producir ruido aún cuando se lo zarandea. Los materiales: todo lo que se ve de metal, a excepción de los botones, es acero inoxidable estampado, y lo negro brillante es acrílico o policarbonato. Quedan algunas marcas de los dedos sobre el plástico, se nota cuando está inactivo el display.
Parece más delgado y alto de lo que en realidad es. Una de las cosas que más me gusta es el layout, es muy fácil manejarlo y es casi imposible presionar una tecla por error. El teclado numérico es cómodo, no muy amplio, pero se usa sin problemas. Las teclas laterales de volumen y la de encendido son duras, hay que aplicar bastante fuerza, pero también es muy difícil presionarlas por error. No tiene teclas de más para funciones especiales.

El display es excelente, tengo la impresión de que es mejor que el del 6131. El sonido también me parece que es superior, más claro, en particular en volumen alto. Hasta ahora no tuve problemas de señal, inclusive en zonas donde sé que suelen haber problemas. La respuesta de los menúes es igual o más rápida que en los últimos serie 40.
Casi no exploré la cámara, tiene las opciones normales de un Nokia S40, pero la interfase está planteada en modo vertical. Tiene el mismo problema que muchas cámaras de celulares: es poco sensible a la luz. Las fotos no son la gran cosa, acá hay una muestra (click sobre la imagen para verla en resolución original).
Se conectó bien, por Bluetooth y USB, con PC y con Mac. Intercambié sin problemas archivos por BT con otro Nokia y con un Motorola V3.
Ahora, algunas notas sobre su comercialización. Yo lo compré en Personal, con una línea nueva Cuentas Claras, a $799 (U$260). No me pareció un precio caro para este mercado (tampoco una ganga), considerando las especificaciones y particularmente la calidad de construcción, pero hay algunas cosas que no me gustaron.
El equipo viene prácticamente bulk, en una caja de Nokia genérica con etiquetas pegadas que indican que es un 6300 de origen mexicano, no indica el contenido de la caja más allá de eso. Trajo el cargador, la batería, un manual muy escueto, certificado de garantía, y una memoria microSD de 128mb, colocada en el slot del equipo. No trajo el auricular stereo, que no es un accesorio caro, pero es un punto flojo, considerando que es necesario auricular para usar la radio. Tampoco trae cable de conectividad, pero como tiene un miniUSB eso no debería ser un problema.
Pienso que Personal se apuró a lanzar este equipo al mercado, porque el único contenido propio de la empresa es un tema visual (no hay ni logos con la marca), y salvo algunos tonos, la memoria del teléfono viene libre de contenidos. Trae aplicaciones y algunos juegos, pero en la memoria microSD. Incluye Opera Mini que funciona perfecto.
Creo que terminó siendo una enumeración de puntos más larga de lo que pensaba, quizás a algunos les sirva para definir si vale la pena comprarlo ahora. Por ahora yo estoy muy conforme con el equipo, es lo que esperaba y por ahora no encontré problemas funcionales, pero quizás más adelante se ofrezca un paquete más completo, que justifique más su precio.
