Mi año ha comenzado muy bien: he tenido en mis manos uno de los móviles más exclusivos y deseados del planeta. Durante 30 minutos he podido probar el nuevo Samsung Galaxy Z TriFold, un nuevo formato de móvil plegable que sorprende al verlo tras una pantalla, y que te deja atónito cuando lo sostienes. Plegarlo y desplegarlo es algo hipnótico, y la surcoreana, ahora sí, ha conseguido que puedas llevar una tablet de verdad en el bolsillo. Todo, sin condicionar demasiado el uso tradicional: cuando está plegado, el TriFold se queda cerca de las cotas que se pueden considerar como “estándar”.
Al desplegar por completo sus dos pliegues, sostienes en la mano una tablet de 10 pulgadas ultrafina, ultraligera y con una calidad de pantalla impresionante. Nada de sacar la tablet de la mochila o el portátil de su funda: con el Galaxy Z TriFold dispones de una grandísima pantalla para visualizar contenido o trabajar sacando el dispositivo de tu bolsillo.
Y sí, pesa más que un móvil tradicional y es más grueso, pero ambos detalles pasan a un segundo plano cuando te das cuenta de la ingeniería que ha utilizado Samsung para poder llegar al TriFold. Para contextualizar un poco el dispositivo, es más fino que el Galaxy Z Fold 5 de hace dos generaciones.
Esto es posible gracias a un grosor de cada zona ínfimo. Su parte más fina mide solo 3,9 mm, mientras que la más gruesa suma unas pocas décimas para incluir la conexión USB C que, todo sea dicho, está al límite de lo que es posible.

En el Galaxy Z TriFold todo cuadra a la perfección. Las bisagras son precisas, el sistema de apertura y cierre acompaña perfectamente a la mano y permite tener lista la pantalla de 10 pulgadas en tres o cuatro segundos, sumando una sensación háptica y un sonido que los amantes de la tecnología, ya te lo adelanto, van a saber valorar.
Ahora sí, Samsung. Este formato sí es el correcto
Tras unos minutos con el Galaxy Z TriFold es fácil darse cuenta de que el formato del Z Fold era solo el principio, una puerta que abre el camino al verdadero sentido de los móviles plegables. Utilizar la multitarea que Samsung ha optimizado con One UI 8.5 en este formato es otra experiencia.
Ya no estás limitado por el formato tan cuadrado del Fold, puedes aprovechar toda la pantalla para visualizar vídeos, jugar sin franjas negras o resoluciones extrañas. Todo, mientras en la diagonal vertical es posible utilizar hasta 3 aplicaciones en formato completo e interactuar con todas a la vez.

Y, si bien Android sigue estando lejos de ser un sistema operativo pensado para la productividad, el extra que le ha dado Samsung a este TriFold deja claro que se trata de un dispositivo para los más exigentes y que, ahora sí, es posible convertir tu móvil en una herramienta de trabajo con una pantalla que no está limitada por el tamaño o el formato cuadrado.
En el rato que he podido trastear con él, he utilizado la pantalla grande para ver vídeos de YouTube mientras navegaba por esta misma web, a la vez que abría la app de notas para apuntar detalles. Todo, simultáneamente, con un control absoluto del tamaño de las apps y una interacción sublime entre ellas.
Cosas, por otro lado, que ya se podían hacer en el Galaxy Z Fold, pero que ahora toman mucho más sentido en un panel de 10 pulgadas en formato apaisado.

El Samsung Galaxy Z TriFold todavía tiene algunos condicionantes, pero es impresionante que esta sea la primera generación
Por supuesto, no es la primera vez que Samsung hace un plegable, pero con este Galaxy Z TriFold sí estrena formato triple y doble bisagra. No obstante, parece mentira que esta sea la primera generación. No es perfecto, ni mucho menos, pero se trata de una pieza que, sabiendo lo que ofrece, cuesta encontrarle el margen de mejora.
Sí, mide 12,6 mm de grueso y cuando está plegado se nota que es un dispositivo muy contundente, pero cuando piensas en lo que tiene dentro es fácil llegar a la conclusión de que el trabajo está perfeccionado a la micra. A diferencia de los primeros Fold, en este móvil no es sencillo encontrar una zona donde digas claramente "aquí Samsung podría hacerlo mejor".
No es un móvil para todo el mundo, pero aquellos que valoren el formato plegable encontrarán en el Galaxy Z TriFold un dispositivo con el que hace 3 o 4 años habrían soñado. Pesa 309 gramos y plegado está lejos del grosor de un móvil tradicional, pero a cambio es posible disfrutar de una pantalla impresionante y una tecnología que, incluso a día de hoy, parece sacada del futuro.

Si te compras una Ford F-150 sabes que no vas a poder aparcar en muchos lugares, pero lo haces porque necesitas su capacidad de carga, su altura o su potencia. Con el Galaxy Z TriFold ocurre lo mismo: sacrificas algunas cosas cuando está plegado para sacar provecho a su pantalla.
Impresionante a la vez que exclusivo
No es casualidad que solo haya podido probar el Samsung Galaxy Z TriFold durante 30 minutos. Este no es un móvil clásico de análisis que voy a poder utilizar en mi día a día. Al menos no por ahora.

Samsung solo lo va a poner a la venta en Corea del Sur, Estados Unidos, Arabia Saudí y algunos mercados seleccionados de Asia. Ni España ni Europa están dentro del saco, y desde Samsung España ni siquiera nos pueden confirmar que llegará en un futuro. Para mercados como el nuestro es solo una muestra de lo que es capaz de hacer la compañía, de su máximum cuando se trata de sacar pecho y medirse con las gigantes chinas.
Un máximum nada barato, todo sea dicho. Por mucho que te hayas enamorado de este Galaxy Z TriFold, la barrera de la disponibilidad no será la única. Se espera que en Estados Unidos ronde los 2.500 dólares, una cifra que en España podría ser todavía más alta al cambio si en un futuro Samsung decide traerlo.
