El colegio es un lugar terrible. La mayoría de los profesores no quieren estar ahí, ninguno de los alumnos quiere estar ahí. Sin embargo, por la fuerza deben pasar horas conviviendo con la remota esperanza de que los jóvenes pupilos aprendan algo útil, teniendo que ver hasta catorce materias diferentes al mismo tiempo.

Cuando llega el momento de conseguir un empleo la tensión se acrecienta. Algunos tienen la suerte de contar con su trabajo soñado, o tienen la ventaja de trabajar desde casa (estoy escribiendo este artículo desde mi jacuzzi a lo Back to the Future 2). Otros son forzados a interactuar con sus camaradas a diario. Parecido a lo que sucedía cuando eramos niños, pero con el estrés añadido de tener que ganar dinero para poder seguir trabajando hasta morir.

Mi fotógrafo personal también odia su trabajo.

De esta manera, la gran mayoría de parlamentos alrededor del mundo son lugares en donde reina el tedio. Debates interminables, discusiones que no van a ningún lugar y un nivel de cordialidad y cortesía de lo más artificial.

El parlamento de Inglaterra es la agradable excepción a la regla. Las normas de debate son bastante laxas. Es decir, no se requiere que todos guarden un absoluto silencio cuando alguno de los miembros del congreso pida la palabra. Se acepta que todos participen y reaccionen a lo que se diga en tiempo real.

Cuentan con un moderador, el "Speaker of the House", pero este interviene solo cuando no hay más remedio, cuando el caos general empieza a interferir con el ritmo de la conversación. De resto, los congresistas tienen libertad plena para discutir como deseen.

Esto da lugar a momentos hilarantes que, por supuesto, se encuentran recopilados en varios videos de Youtube. No hay duda de que ser un parlamentario inglés es uno de los trabajos más dinámicos y divertidos que existen. A continuación les presentamos los mejores videos que hemos conseguido.