Un gran porcentaje de nosotros, aspiramos a tener una historia de amor como las del cine. Lo que pasa que la gran pantalla tiene ventaja. Sabéis que si quitamos los coches, la magia, el drama, los bailes, la música de fondo, las casualidades imposibles, los primeros planos a cámara lenta y el brillo deslumbrante de ojos, no es lo mismo. Pero, la verdad, soñar es gratis y estas parejas que presentamos hoy, justo a tiempo para San Valentín, además de dar envidia, nos hacen soñar e ilusionarnos. Sueños e ilusión, justo lo que el amor necesita.

Leonardo DiCaprio y Kate Winslet (Titanic).

Jack cabía en la tabla.

Un cliché, lo sé. Y yo también creo que Jack cabía perfectamente en la tabla, pero no se puede negar que, cuando se habla de una pareja sufrida, un amor de estos hasta el final, sólo te vienen dos cosas a la mente: Romeo y Julieta o Jack y Rose. Y como Jack es DiCaprio, evidentemente yo prefiero a Jack.

Emma Watson y Rupert Grint (Harry Potter).


Pocas parejas han marcado más la infancia de una generación que Ron y Hermione. El patoso pero bueno y leal de Ron y la absolutamente brillante pero poco social Hermione. Una combinación que si bien al principio tenía toda la pinta de no funcionar, se hizo mágicamente inevitable.

Ryan Gosling y Emma Stone (La La Land, Crazy Stupid Love & Gangster Squad).

"Seriusly? It's like you're photoshopped!"

En la boca de todos ahora por su último trabajo juntos, La La Land, un auténtico tributo al amor y al arte, esta pareja tiene una química increíble en el cine que hace que todas las historias románticas que interpretan nos emocionen. Si echamos la vista atrás, en Crazy, Stupid, Love, Jacob Palmer será el mujeriego empedernido que trate de ligarse a Hannah Weaver, pero para su sorpresa el cazador es cazado. Y después, en 2013, saldrán en Gangster Squad, ambientada en los años 40, en la que, mientras tratan de combatir el crimen de Los Ángeles, hay tiempo para enamorarse.

Brad Pitt y Angelina Jolie (Mr. & Mrs. Smith).


No sólo por realmente acabar estando casados. Realmente, cuando piensas en esta película solo puedes relacionarla con el prototipo de un matrimonio fuerte y difícil. Y luego, preguntarte si las peleas de Brad y Angelina alguna vez fueron tan extremas como en las escenas de la película. Espero que no, pensad en los niños. De todas formas, Brangelina, os echo de menos.

Vin Diesel y Michelle Rodriguez (Fast & Furious).

"La próxima vez que vea a la rubia esa te dejo calvo. Ah, espera".

Estos también salieron juntos un tiempo, aunque no se casaran en la vida real. La verdad nadie les recordará por eso y seguramente pocos detalles seremos capaces de comentar del argumento de las películas de Fast & Furious. Excepto, y por eso está en esta lista, que el pobre Dom se pega media saga buscando a Letty y otra media sin olvidarla, se deja disparar, se tira de un puente. Vamos, no se puede negar que su estilo de amor es tan extremo como su forma de conducir.

Patrick Swayze y Jennifer Grey (Dirty Dancing).


La ruptura de las normas sociales y el despertar de la libertad sexual auspiciada por la música, en una pareja con una química increíble ¿qué mas se puede pedir? Que rompan el cristal de un coche a mazazos para abrirte la puerta. Ser un caballero lo primero.

Ryan Gosling y Rachel McAdams, (El diario de Noa).

Lo que hay que aguantar. Con lo fría que tiene que estar, señor.

“Nuestro amor puede hacer todo lo que nos propongamos”. Y ya está, ese es todo el argumento que necesitas. Pero si no te sirve, recuerda que cuando seas viejito y te cueste caminar o ponerte los zapatos, agradecerás tener un Noa en tu vida que haría una casa entera por ti exactamente como te prometió hacerla y se quedará contigo, literalmente, hasta el final.

Carrie Fisher y Harrison Ford (Star Wars).


Apenas empezamos a superar la marcha de la querida princesa Leila. Qué menos que recordar los momentos que nos dejó en el cine. Entre ellos, la historia de amor entre ella y Han Solo. También traspasó la gran pantalla y tuvieron un romance pero, seguramente, sería difícil superar un amor como aquel, literalmente sobre las estrellas.

Jack Nicholson y Helen Hunt (Mejor imposible).


El mejor ejemplo de cuando el amor cambia a alguien para mejor. Como dice el propio Melvin: “hace que quieras ser mejor persona”, pero “va poquito a poco… es agotador hablar así”. Lo que me enseñó esta película es que aún hay esperanza para mí y para otros millones de raros del mundo. No se rindan. Si Melvin puede encontrar a alguien que le aguante, nosotros también.

Ashton Kutcher y Natalie Portman (Sin compromiso).

"No quiero flores", no dijiste nada de zanahorias.

Empezamos con un cliché, cerremos rompiendo otro y así de paso ponemos algo reciente: no todas las mujeres quieren ataduras. No obstante parece que el amor florece en cualquier situación. En esta película, Emma es la que no quiere compromiso alguno y Adam el que, si bien al principio lo acepta, quiere realmente tener algo especial con ella. En realidad Adam pasará en el imaginario colectivo como un chico comprensivo y que, como vemos en la foto, se esfuerza. La mitad del film me dio pena, así que si veis que lo vuelve a dejar llámenme; yo lo acojo, no hay problema.

Antes de marcharnos, como el séptimo arte es inmenso y el amor no entiende de gustos, esperamos que comprendas que seguro nos hemos dejado muchas por el camino. Te invitamos a que en Facebook o Twitter, nos comentes cuáles son tus películas románticas favoritas para que los demás también puedan disfrutarlas.