Ha llegado el día. Esta noche termina Operación Triunfo, el exitoso concurso televisivo que de la mano de RTVE y Gestmusic ha batido récords de audiencia y causado furor en las redes sociales. A partir de las 22:30 h los concursantes actuarán por última vez en el plató de OT 2017, defendiendo el tema grupal de Mi gran noche junto a Raphael e interpretando los temas elegidos para la gran final.

Amaia, Ana Guerra, Míriam, Aitana y Alfred son los cinco finalistas del total de dieciséis concursantes que entraron en la Academia en octubre. Su fulgurante paso por el programa de talentos musicales, comparado incluso con la primera edición de Operación Triunfo, termina hoy, cuando el público elegirá al ganador del concurso, que recibirá un premio en metálico de 100.000 euros. Antes de que sepamos quién se alza con la victoria, repasamos las fortalezas y debilidades de cada uno de ellos.

Amaia

Amaia Romero, también conocida como Amaia de España, es una de las favoritas para ganar OT 2017 desde que comenzó el concurso. La joven navarra ha sorprendido al público por su voz y su transformación en el escenario, especialmente en algunas de sus últimas actuaciones, como Shake it out, Love on the brain y Soñar contigo. La excelsa cultura científica de Amaia ha sido alabada tanto por sus profesores como por los seguidores del programa, además de destacar por la humildad, espontaneidad e inocencia en cada una de sus intervenciones.

Otra de las fortalezas de la concursante es su versatilidad, que ha puesto de manifiesto en la Academia especialmente en sus ratos libres al piano, la guitarra o el ukelele, instrumentos que domina. Amaia ha tocado temas como Lo mal que estoy y lo poco que me quejo (El Kanka), Aquellas pequeñas cosas (Joan Manuel Serrat), Alfonsina y el mar (Mercedes Sosa) o Miedo (M-Clan), la canción que interpretará en la final de Operación Triunfo. Entre las debilidades de Amaia, podemos citar las dotes para la coreografía —a diferencia de otros concursantes de OT— y una ventaja que tal vez pueda restarle votos: el hecho de haber ganado la representación de España en Eurovisión 2018, junto a Alfred, cuyos apoyos podrían dividirse beneficiando a otra de las grandes favoritas de OT 2017.

Aitana

"Aitana es pura luz", dijo Alfred, una expresión que también empleó Cepeda para describir a la barcelonesa. La joven deslumbró en las primeras galas por su inocencia y su voz, a pesar de los errores cometidos durante el primer programa. Issues, por ejemplo, es a día de hoy una de las actuaciones más vistas de Operación Triunfo. Con la expulsión de Cepeda, el paso de Aitana por la Academia se tambaleó y tuvo varias semanas irregulares, donde admitió que no acababa de disfrutar en el escenario.

Consciente de sus fortalezas y debilidades, la concursante se comprometió a trabajar para entregarse al máximo en las siguientes galas. Y durante las últimas semanas probablemente haya evolucionado más rápido que cualquier otro de los alumnos. Especialmente brillante estuvo en Procuro olvidarte, donde provocó los aplausos de Mónica Naranjo, miembro del jurado, y en Arde, el tema en solitario que defendía para Eurovisión. En esta gala también cantó Lo malo junto a Ana Guerra, demostrando sus dotes para el baile.

Alfred

Si Amaia ha versionado una multitud de temas en la Academia, Alfred ha destacado por las letras compuestas durante sus ratos libres y la modificación de la canción que le tocaba defender en solitario para Eurovisión, Que nos sigan las luces. El joven domina el el piano, la guitarra y el trombón, instrumento que tocará durante la interpretación de Don't stop the music en la gala final de OT. Su característico timbre de voz es una fortaleza y debilidad al mismo tiempo —para gustos no hay nada escrito—.

Alfred ha destacado además por su sensibilidad hacia temas como el feminismo, los refugiados y la investigación del cáncer infantil. A principios de enero, durante la gala diez, sufrió un ataque de ansiedad del que habló sin tapujos al día siguiente, lo que fue muy aplaudido por abordar un problema de salud mental muy habitual, pero que suele ser tabú. Al igual que Amaia, el hecho de representar a España en Eurovisión 2018 con Tu canción podría restarle votos en favor de otros concursantes.

Ana Guerra

Conocida por sus seguidores como Ana War, la concursante canaria ha evolucionado mucho a lo largo de los últimos meses. Desde la gala cero, donde pasó desapercibida (y fue nominada) con Cómo te atreves, hasta hoy, Ana Guerra ha mostrado una extraordinaria capacidad de aprendizaje y trabajo. Sus interpretaciones, especialmente con La Bikina, Sax —donde llegó a ser la favorita del público— o Cabaret, han probado que es una concursante cargada de energía y capaz de afrontar importantes retos a la hora de combinar la música y las coreografías.

Con estudios de canto y formación de actriz, es posible que la joven de 23 años no las tenga todas consigo frente a las dos grandes favoritas, Amaia y Aitana. Pero su lucha hasta el final, a pesar de ser nominada en varias galas por el jurado, y su habilidad para convertir el plató en puro espectáculo, ofrecen un futuro prometedor para la concursante. El punto débil de Ana Guerra son los fallos vocales que ha tenido en alguna ocasión, como con Por debajo de la mesa o Havana, que compensa con numerazos como en Lo malo, La negra tiene tumbao o Lágrimas negras.

Míriam

La concursante gallega, a la que sus seguidores han bautizado como leona, ha destacado por su tesón y trabajo durante los últimos meses en la Academia, según han destacado los profesores. Míriam ha sorprendido con su potente voz a la hora de interpretar temas tan variados como What about us, de P!nk, Dramas y comedias, de Fangoria, o I wanna dance with somebody, de Whitney Houston. Pocos concursantes de Operación Triunfo han mostrado esa versatilidad a la hora de trabajar temas tan variados y de cantantes tan icónicas como ella.

Míriam también nos ha enseñado su habilidad con la guitarra a lo largo del exitoso concurso televisivo, versionando a cantautores como Andrés Suárez y Ses. La joven cuenta con menos probabilidades de victoria que las dos grandes favoritas, Amaia y Aitana, tal vez por no haber contado con el apoyo masivo del público desde el comienzo del concurso, pero la versatilidad que ha demostrado en los últimos meses —y su crecimiento a la hora de interpretar sobre el escenario, uno de sus puntos débiles— le auguran oportunidades fuera de la Academia.