El metro de la Ciudad de México es uno de los más abarrotados del mundo y tener que empujar a una masa de gente para poder entrar en uno de los vagones es algo común. Las mujeres se enfrentan además con otro tipo de problemas como el acoso sexual. Según datos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), nueve de cada diez mujeres han sido víctimas de violencia sexual en el transporte de la capital mexicana.

En este contexto, Larousse ha lanzado una campaña con el objetivo de crear conciencia entre los usuarios del metro y ha colocado carteles en varios puntos de la ciudad en los que pueden leerse frases como "Repulsión: lo que provocas cuando acosas a alguien” o “Falda es una prenda de vestir que no debería usarse con miedo”.

Además de una iniciativa contra el acoso sexual, la campaña de Larousse se centra también el uso correcto del lenguaje y el diccionario ha colocado además otros carteles en puntos de la Ciudad de México, Guadalajara, Mérida y Monterrey. "La diferencia entre hierba y hierva es su legalización" es una de ellas.

El objetivo es que los que lean estos mensajes puedan usar correctamente las palabras con la esperanza de que eso influya también en su manera de comportarse. “Bombón es un dulce esponjado de azúcar, no una mujer" es una de las frases en las que se muestra esta intención por parte de Larousse. Por otro lado, el cartel con "No es no" no es una definición, pero sí pone de relieve la lucha de muchas mujeres contra el acoso sexual.

La campaña ha tenido muchas reacciones en Twitter, donde usuarios tanto mexicanos como de otros países han alabado la iniciativa de Larousse.

La campaña no ha sido la primera que se ha adoptado en el metro de la capital mexicana. Fotografías de hombres con mirada lasciva y bajo lemas como "Este es el morbo con el que miran a tu novia todos los días" también protagonizaron las paredes del subterráneo.

ONU Mujeres

La iniciativa fue lanzada por la institución ONU Mujeres, así como otra durante el pasado mes de marzo para poner en el punto de mira la violencia sexual en el transporte público. Uno de los asientos en los vagones del metro tenía un pene artificial y, sobre el asiento, se especificaba que ese lugar era solamente para hombres, con el objetivo de mostrarles la problemático.

Bajo el asiento, se podía leer la frase: "Es molesto viajar aquí, pero no se compara con la violencia sexual que sufren las mujeres en sus traslados cotidianos"