La imaginación es la madre de todas las invenciones. La línea que la divide de lo descabellado, incluso de la locura, es muy borrosa. De hecho, no hay invento que no haya comenzado con una idea fuera de la norma. Es por esto que la imaginación es una actividad vital, divertida y necesaria para el desarrollo de la vida misma.

Con esto están de acuerdo Deirdre Loughridge y Thomas Patteson, curadores del Museo de los Instrumentos Imaginarios. Un proyecto que transita de la diversión hasta las más profundas reflexiones sobre la invención humana y la inherente necesidad de hacer música desde el principio de los tiempos. Ellos lo expresan así:

La invención se deriva no sólo de la necesidad, como dice el cliché, sino también del impulso irreprimible del juego, del experimento, de la alegre proliferación de lo superfluo. Esto es especialmente cierto en los instrumentos musicales. Debido a la naturaleza fluida y amorfa de la música misma, la cuestión de lo que constituye un instrumento está siempre abierta.

Los fictófonos

Cat Piano

"Fictófonos" es el nombre con el que los curadores de este museo de instrumentos musicales imaginarios se refieren a las piezas de esta colección. Más allá de una broma o un sin sentido del Museum of Imaginary Musical Instruments, estas piezas nos hablan de la capacidad imaginativa de las personas a través del tiempo. Y es que no se trata de una moda o una ocurrencia más en el intrincado universo del internet, vamos, no es un capricho. Además no es la primera colección que se basa en la imaginación:

Los curadores de este interesante museo proponen la categoría "fictófonos" a la par de las demás clasificaciones de los instrumentos que se basan por el mecanismo primario con el que se produce el sonido. Así, tenemos a los idiófonos (cuerpo vibrante), membranófonos (membrana vibratoria), cordones (cuerdas vibratorias) y aerófonos (columnas de aire vibratorio). Más allá de estas divisiones básicas, los estudiosos han propuesto otras como electrófonos (para instrumentos electrónicos) y corpófonos (para el cuerpo humano como fuente de sonido).

The Steam Organ

Our Great Instrument

The Panharmonicon

Tubo Cochleato

Fantastical Underground Organ

Sound Houses

Podremos ver que muchos de los instrumentos de este museo fueron ideados más como un concepto complejo, cargados de significados y fantasía. Otros son meras curiosidades como la del Cat Piano, nadie podría negar que sería lindo escuchar a un grupo de gatos cantar. Claro que habría que considerar el mecanismo para ello y que los humanos sobrevivieran en su intento de poner a los felinos en un espacio pequeño. Las casas y templos musicales son otros ejemplos de que lo más valioso de la colección de este museo es lo intangible, y el atrevimiento de plasmar una idea fuera de caja. Las más antiguas piezas que alberga este museo datan del año 1600, algunos son grabados y pinturas en donde se ilustran las ideas más alocadas de instrumentos imaginarios.

También podemos darnos cuenta que aunque jamás conoceremos el sonido de estos instrumentos esto no les resta encanto y fascinación. Dentro de la colección podremos encontrar otras subdivisiones de la misma que tienen que ver con el concepto con el que fueron ideados. Podremos ver los ex machina musicales, las quimeras tecnológicas, los resonadores abstractos.

Así pues, este museo es una colección lúdica y educativa que nos da la oportunidad de conocer las más audaces imaginaciones dentro del mundo de la música, pero también nos invita a reflexionar sobre la característica de nuestra propia capacidad imaginativa e inventiva, es decir: que no tiene límites. Por otro lado, no debemos olvidar que la invención de instrumentos no es un arte del pasado sino una actividad que, por fortuna, perdura.