En los últimos días salió a la luz un vídeo, supuestamente grabado de forma oculta, en el que un profesor iba enfureciéndose con un alumno, aparentemente en una sesión particular, hasta el punto de que el alumno le insultó y despreció, a lo que el profesor respondió con un estallido de cólera que terminó con el destrozo del ordenador portátil del chaval.

El vídeo, por supuesto, se hizo viral en Twitter, Facebook y WhatsApp. Los medios también le dieron cobertura y "todo el mundo" terminó viéndolo. De él surgieron debates sobre el nivel de la educación en España y la consideración hacia el profesorado. Ese será su único legado, porque el vídeo es falso y forma parte de una campaña comercial que buscaba la viralidad. Y lo ha conseguido a la perfección, nos guste más o menos su método. El vídeo está contado en primera persona por quien se encargó de idear y ejecutar la campaña, el hermano del fundador de la empresa.