Si en 20 años miramos atrás en la historia y nos preguntamos cuál fue la línea, la frontera, el momento clave en que los fidget spinners pasaron de ser una moda a algo que deberíamos desechar, dejar de hablar y olvidar es justamente cuando Kim Kardashian empezó a vender el suyo.

El fidget spinner de Kim Kardashian es, por supuesto, un símbolo de dólar con la palabra “daddy” en la mitad, donde pones tus dedos para sostenerlo. Obviamente se llama Daddy Money Fidget Spinner, obviamente es dorado, obviamente cuesta tres veces más de lo que normalmente costaría una cosa como esta: 15 dólares; más 4 dólares por el envío. Obviamente, porque así son estas cosas, sólo se puede conseguir en Estados Unidos.

Obviamente tendrás que esperar más de una semana para conseguir uno. Los tiempos de entrega están por encima de los siete días.

2017 parece ser el año de los fidget spinners, un producto que por mucho que se vendan como tal no suele tener efectos terapéuticos ni son capaces de relajarte.