Los universos que construyó J. R. R. Tolkien siguen maravillándonos. No hay duda de que los personajes, ricos mundos, lenguas y criaturas producto de su imaginación y sensibilidad continúan atrayendo a las generaciones que le precedieron. Pues así como lo hizo en su carrera literaria también lo hizo al interior de su familia.

Sus cuatro hijos, John, Michael, Christopher y Priscilla recibieron durante más de dos décadas fabulosas cartas y postales de Father Christmas, un personaje bondadoso del folclor antiguo británico; se dice que sus festividades existían mucho antes de las que se dedican a San Nicolás o bien que ambas tradiciones se fundieron. Hoy en día prácticamente se ven a ambos personajes como equivalentes.

Pues bien, los pequeños niños Tolkien tuvieron la oportunidad de recibir cartas de este Father Christmas durante 23 años. El autor, por supuesto, fue el mismo J. R. R. Tolkien quien escribió y dibujó preciosas postales e historias a sus hijos en nombre del padre de la Navidad.

Se sabe que esta tradición de la familia Tolkien dio inicio cuando su hijo mayor, John, le preguntó al creador de la Tierra Media dónde vivía Father Christmas (la duda que todo niño tendría, claro) y cómo era ese lugar. Así que, con la imaginación de ese autor y el cariño por sus hijos, dedicó tiempo e imaginación a la labor de sorprender a sus pequeños. Redactó y dibujó durante 23 años preciosas historias y postales navideñas. En ellas ocurrían toda una serie de aventuras de Father Christmas, su ayudante, un gran oso polar y otras criaturas. Con el paso de los años las historias se hicieron más complejas y oscuras. En una carta, por ejemplo, de 1932, Tolkien les contaba a los chicos sobre unos goblins.

Las cartas eran entregadas con el rigor que la empresa exigía: de manos del cartero y con timbres del Polo Norte en los que se leía que el costo postal de los mismos era igual a "dos besos".

En 1943 J. R. R. Tolkien Father Christmas envió su última carta a los niños Tolkien (quienes para entonces ya eran unos adultos, la más pequeña Priscilla tenía entonces 14 años). Sin duda se trata de una bellísima tradición familiar y queda como testimonio de la profunda sensibilidad del autor de 'El Hobbit'.

Este material junto a otros materiales formará parte de una magnífica exposición de la Bodleian Library de la Universidad de Oxford en 2018. Además de las preciosas postales se podrán apreciar mapas originales de la Tierra Media hechos por el autor, bocetos de lugares y criaturas de su universo, manuscritos de 'El Hobbit', 'El Silmarillion' (libro póstumo publicado por su hijo Christopher) y demás pertenencias personales de este querido autor.