De pequeños fuimos invitados a entrar en un mundo mágico, donde comprendimos que con mucha astucia se podía salvar al mundo. Con hechizos y nuevas jergas literarias fuimos preparados para una batalla que muchos a nuestra corta edad ignorábamos: el mundo real.

Esa mágica autora y madre de Harry Potter comprende que si bien ya vivimos en un mundo rodeado de magia, debemos actuar para que esta prevalezca frente a los dementores de nuestra sociedad. J. K. Rowling sabe que construir un parque de diversiones no va a ser suficiente, por lo que usa sus redes para propagar su defensa al grupo LGBTQ y su desencanto por Donald Trump.

Avada Kedavra para ti

Pero como todo gran héroe, su comportamiento recibirá numerosas críticas de las fuerzas oscuras, en este caso: los trolls de Internet.

Si no puedes con tu enemigo, únete a él

Citando a El Arte de la Guerra, entendemos que para vencer las hordas de trolls es necesario un poco de esta filosofía, y vaya que la autora lo ha puesto en práctica. Su red social Twitter está plagada de ellos, y con un lenguaje encantador podrá darle fin a cada uno de ellos.

A continuación mostramos sus mejores respuestas, donde en vez de utilizar varitas y escondites de baño, peleamos con nuestra mejor arma: nuestras ideas.

—Me alegro de haber atrapado este artículo en yahoo. Ahora quemaré tus libros y películas también —dijo el troll—.

—Bueno, los vapores de los DVDs podrían ser tóxicos y todavía tengo tu dinero, así que desde luego toma prestado mi encendedor —respondió ella con la furia del Fénix—.

—Muchas gracias por escribir Harry Potter. Me pregunto por qué dices que Dumbledore es gay porque no lo puedo ver de esa forma —preguntó la chica curiosa—.

—Quizás porque las personas gay lucen como... personas —enseñó la defensora de género—.

—Hola JK. Nací en el mismo hospital que tu en Chipping Sodbury el 26 de julio de 1965. Sigo diciéndole a todo el mundo que fuiste mi primera novia —recitó el amante pasado—.

—Te recuerdo vivamente. Te fuiste sin decirme por qué. Todavía duele —expulsó la amante adolorida—.

Haciendo referencia a su otro Tweet, el celoso masculló:

—Lo dice la millonaria desde su Iphone dorado en su mansión.

—Escribiría una respuesta más larga, pero estos botones de diamante de verdad lastiman mis dedos —replicó desde la computadora más cara del mundo—.

En un ataque de ira, las fuerzas oscuras golpearon diciendo:

—Vete al diablo tú asquerosa (lenguaje demasiado inglés para comprender). Basuras Blairistas como tú arruinaron este país. #VoteUKIP

Pensando por unos instantes, la sabia decidió impartir consejo:

—El Internet no ofrece sólo oportunidades para el abuso misógino, sabías. Las ampliaciones de penes también pueden ser compradas discretamente.

Respondiendo a una noticia sobre un ataque de "lobo solitario", la conocedora del lenguaje nos dejó un mensaje claro:

—Él. Es. Un. Terrorista. No. Un. Lobo. Solitario.

—Hubiera dado cualquier cosa por leer Harry Potter desde la perspectiva de Draco.

—Se vería así:

Draco Malfoy y el apretón de manos rechazado.
Draco Malfoy y la escoba voladora mejor-que-Potter.
Draco Malfoy y la maldita gallina de Hagrid.
Draco Malfoy y el año del que su padre escucharía.
Draco Malfoy y el escuadrón inquisitivo.
Draco Malfoy y el gabinete desvanecedor.
Draco Malfoy y el año en que se daba cuenta que había sido un idiota.

Hablando del juez a quien la noticia se refiere como: "Ex-esgrimista olímpico abiertamente homosexual".

—Si lo pero que pueden decir de ti es que eres un EX-ESGRIMISTA OLÍMPICO ABIERTAMENTE HOMOSEXUAL, básicamente abrás ganado la vida.

—Acabo de quemar todos mis libros de Harry Potter después de haber sido un fan por 17 años. La piedra filosofal fue uno de los primeros libros que leí —lloraba la lectora resentida—.

—Supongo que es verdad lo que dicen: puedes llevar a una chica a libros sobre la subida y la caída de un autócrata, pero todavía no puedes hacer que piense.

—Tuve un sueño donde conocía a J. K. Rowling y me preguntaba cosas sobre Harry Potter y no conocía ninguna respuesta y era espantoso y mortificante —escribía la perturbada admiradora—.

— Tuve una pesadilla donde conocía a un fan de Harry Potter que me preguntaba sobre sub-tramas y no podía recordar lo que había escrito —terminaba de alegrar la vida de la admiradora de por vida—.