La realidad nos ofrece una serie de perspectivas interminables. Como seres humanos, hemos ideado maneras creativas de capturarlas, manipularlas y compartirlas con los demás. Las artes en general se encargan de esto desde diferentes enfoques.

Donde más se evidencia lo expuesto anteriormente es en el cine. El séptimo arte captura la realidad audiovisual de manera temporal como ningún otro es capaz de hacer. Es increíble como, dependiendo del enfoque particular que adopte un director, un mismo tema puede ser abordado de maneras totalmente distinto.

Tomemos como ejemplo Anticristo de Lars Von Trier y Manchester by the Sea de Kenneth Lonergan (alerta de SPOILERS). Ambas cintas nos muestran cómo una pareja lidia con la muerte repentina de sus hijos de corta edad. Von Trier nos hace conscientes de esto desde el principio, ilustrando el suceso trágico de manera incluso hermosa, en blanco y negro y con una canción de ópera como acompañante.

Por su lado, Lonergan prefiere presentarnos primero a los personajes, para mucho después develar la causa de su actitud irascible y violenta. Dos perspectivas completamente distintas sobre un mismo asunto, crean dos películas totalmente diferentes.

Digamos que una es más "activa" que la otra.

Las fotografías que verán a continuación tienen que ver con esta comparación que acabamos de describir. A diferencia del cine en que el director crea su propio universo, la fotografía, en la mayoría de los casos, depende de la realidad inmediata, de la habilidad del fotógrafo de escoger el momento exacto y realizar las decisiones artísticas pertinentes que garanticen que el producto final de su trabajo sea de calidad.

Por suerte para nosotros, existen fotógrafos tan expertos en su labor que no necesitar retocar sus imágenes a posteri para que se vean bien. Las fotos que verán a continuación han sido tomadas por artistas expertos, capaces de capturar la realidad que los rodea de manera majestuosa.