En el capítulo cuarto de la séptima temporada de Juego de Tronos se desató la batalla. Una de las guerras más épicas, la de Daenerys Targaryen y el ejército de Jaime Lannister sorprendió a los seguidores de la serie. No solamente por ser una batalla inesperada, sino también por superar una de las más conocidas y recordadas, la Batalla de los Bastardos.

En The Spoils of War la guerra fue el climáx del último episodio emitido y supuso un gran esfuerzo para el equipo de la serie utilizando diversas técnicas cinematográficas para convertir la batalla en una de las más impresionantes de la historia de la serie de HBO. Para la realización de la escena, utilizaron entre cuatro y siete cámaras, drones y varios vehículos para seguir la trayectoria de la batalla.

El capítulo, rodado en Los Barruecos, Cáceres, no solamente supuso un antes y un después para los personajes, también fue muy relevante para los que están detrás de las cámaras. En un vídeo publicado este lunes 7 de agosto, el director del cuarto y quinto capítulo, Matt Shakman, algunos productores ejecutivos, actores de la serie y otros miembros del equipo comentaron cómo vivieron la experiencia durante el rodaje de la batalla The Loot Train Attack.

Rob Mclachlan, director de fotografía, explicó que cuando se encuentran realizando escenas como la del episodio The Spoils of War, respira profundamente y dice: "Oh, esto va conllevar mucho trabajo".

Para hacernos una idea de la grandeza de esta batalla, en el vídeo explican que en la Batalla de los Bastardos en la sexta temporada hubieron once escenas en las que Daenerys Targaryen (Emilia Clarke) monta un dragón. En The Loot Train Attack hay más de 80.

Matt Shakman, el director del cuarto y quinto capítulo quiso mostrar en este episodio lo que Daenerys es capaz de hacer una vez que está en Westeros. Además de la complejidad de la realización, la batalla también muestra los sentimientos de personajes como Tyron, quien se encuentra "entre la mujer a la que sirve por un lado y su querido hermano por el otro", explicó el productor ejecutivo D.B. Weiss.

El objetivo de los directivos de Juego de Tronos fue conseguido y volvieron a superarse con una de las batallas más impresionantes desde la sexta temporada de la famosa serie.