La pasión, sentir lo suficiente para escribir este artículo.
Lo suficiente para pensar sobre ello más allá de un simple trabajo.
Aquello que transforma de mecánico a poeta.

Escribir este texto me tomó más de dos años de trabajo, las palabras que leen ahora mismo o aquellas que simplemente dejan pasar significan ambos acumulados, llenos de lecciones y malos escritos que nos trajeron a este punto.

Y estás tú leyendo este texto, y yo escribiendo lo que sea que sea esto. Aquel comentando sobre mi calidad de escritor de pacotilla y el otro que dice amar cada palabra.

He aquí la historia de una pasión, pero no la única sino la que llevo por el momento. En esto consiste el trabajo de Pamela Hachem, fuera de contar pasiones se encarga de representarlas en la suya, fotografiando a la gente y los objetos que dictan sus historias más intimas.

No un objeto precisamente...

Continua, desliza la pantalla o mueve el mouse. Bienvenido a su trabajo fotográfico, su verdadera pasión y aquello que como todos sabemos será salteado en unos cuantos segundos.

Prepárate para agregar una frase amplia para todos aquellos que busquen leer las letras de mayor tamaño.
Escribe un poco más para alcanzar el límite que será completado por historias ajenas.
Basta de este intento de poesía que quizás vaya a aburrir.
Continúa la poesía que quizás vaya a aturdir.
...

La lectora

Desde que era niña, solía leer libros bajo las sábanas de mi cama con una linterna que no se apagaba hasta que mi cuerpo se cansara, pero mi imaginación siguiera gritando por más palabras para leer. Ahora, como adulta, este ejercicio de la mente se convirtió en una pasión mía: recoger libros antiguos. Tan valiosas como son, mi imaginación no sólo se manifestaría en las historias que estoy leyendo, sino que también me permitiría imaginar y ver a las personas que han leído estos libros antes que yo".

La aprendiz

¡La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo!".

La amante del maquillaje

Yo era una bebé soldado, que llevaba un labial en lugar de una espada. Por cada buen grado me recompensaron con un labial, hasta que tuve 200 de ellos a la edad de 7 años. Demasiado para una niña, ¿no crees? No, no crecí estropeada, en cambio, esto me motivó a hacer siempre lo mejor que podía y me di cuenta de que no sólo lo hacía por diversión. El maquillaje se convirtió en una pasión, una manera de expresarme. Esta magnífica combinación de colores se convirtió en el reflejo de mis verdaderos sentimientos, donde el negro se encuentra con mis pensamientos más oscuros y el rosa se encuentra con mi feminidad interior y la felicidad".

La motivadora

Sé una piña: ponte de pie, usa una corona y sé dulce por dentro".

El payaso

Creemos que el mundo necesita un poco más de diversión y alegría, y nosotros como payasos podemos hacer que eso suceda".

La amante de la música

Mi papá tenía un montón de vinilos, casetes, CDs, lo que nombres, y crecí escuchando música, que ahora se convirtió en lo más importante de mi vida. Ha sido una parte de mí y siempre lo seguirá siendo. Descubrí quién soy realmente y me convertí en mi hombro y sé que hay mucha gente por ahí que puede relacionarse con mi historia ".

La florista

Cuando era niña, mi madre me enseñó a plantar flores, verduras y frutas. La siembra se ha convertido en una de mis aficiones desde entonces. Pero la vida me ha enseñado a plantar semillas de amor en su lugar, ya que serán el tipo más etéreo de flores que uno pueda tener ".

La valiente

Porque llevar gafas de sol ordinarias es demasiado mainstream".

La mente crítica

Vivimos en la era de la información, pero sin embargo, muchos de nosotros no estamos informados sobre la agenda política y la propaganda deliberadamente empujada a través de las plataformas de medios. Históricamente, los esclavos eran asesinados si leían. ¡Hoy en día, los esclavos modernos prefieren morir que leer! Toffler dijo lo mejor cuando dijo que los analfabetos del siglo XXI no serán los que no saben leer y escribir, pero aquellos que no pueden aprender, desaprender y reaprender. Por lo tanto, volved a aprender. Cuestionad todo."

El coleccionista

Cuando le pregunté a mi hermano pequeño: «¿Qué es lo que más te gusta hacer?» Él tomó mi mano para mostrarme su colección de carritos de juguete y dijo: «¡Cuando crezca quiero comenzar a recoger carros grandes!»".